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CONSULTORIA INSTITUCIONAL - Tema: DESAFIOS DE GENERO AL ROL DE PROVEEDOR DEL VARON


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CRISIS EN CHINO
Los caracteres chinos que forman la palabra "crisis".
  simbolizan "peligro".
Las otras significan "oportunidad".
La colocación sugiere oportunidad generada a partir de una situación de peligro.   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tema : 
Desafíos de género al rol de proveedor del varón (*
)
hacer clic para leerlo completo
 

 

( Abstrat )

Introducción :
El presente trabajo pretende dar un desarrollo escueto a una temática derivada de la Tesis de Maestría que nos encontramos desarrollando.
La temática del proyecto de investigación para la tesis alude a : Incidencia en el posicionamiento familiar del varón ante la feminización de la pobreza en Córdoba. Esta temática surge como preocupación a partir de la investigación que se constituye en su antecedente , cual es Feminización de la Pobreza en Córdoba
La tarea de la tesis se inicia con el desarrollo de la investigación, en el marco de una beca otorgada por SECYT para realizar la Maestría. Por éste motivo , venimos dando desarrollo a la investigación desde septiembre de 1996, razón por la cual contamos con datos cualitativos y cuantitativos, que nos permiten realizar el presente trabajo. Los ejes que se están trabajando a lo largo de los dos diseños de la investigación son : historias de los entrevistados; conformación familiar , sistema de autoridad; y administración familiar, trabajo; trabajo doméstico ; participación ; salud y educación, relaciones con su generación anterior y posterior.
A los fines del presente trabajo, nuestra intención, es acercarnos a una mirada respecto del tema general de la tesis, pero desde una temática particular : El Hombre del sector urbano marginal y el Trabajo . Desde allí nos plantearemos un interrogante que orientará la reflexión :
¿Como incide en el posicionamiento familiar del varón ser proveedor o no proveedor económico?
Hemos tomado en particular éste aspecto, ya que consideramos que :

  • Nos remite a la problemática de un sector social ( urbano marginal ) que se ha vinculado históricamente a las Políticas sociales.
  • Por otra parte, la temática reúne varias problemáticas vinculadas a las re definiciones de los mandatos de género, las particularidades provenientes de la clase, y el impacto económico derivado de la feminización.
  • Nos remite directamente a una temática de la Tesis de Maestría. Investigación : Impacto masculino ante la feminización de la pobreza en Córdoba.
  • Contamos con insumos empíricos cualitativos y cuantitativos, provenientes de la investigación.
  • Pretendemos realizar una lectura acerca de la situación laboral de un sujeto particular : el hombre urbano marginal ( desde a su posición desde el género ) contemplando particularmente su posición desde su papel de proveedor – no proveedor.
  • Pretendemos realizar una mirada a partir de los siguientes ejes :
  • Trayectoria laboral
  • Tipo de trabajo y provisión.
  • Provisión y administración.
  • Que pasa en la familia cuando no hay trabajo.

 

 

Desafíos de género al rol de proveedor del varón.Mgtr. Gabriela Rotondi.

 

Introducción :

A los fines del presente trabajo, nuestra intención, es acercarnos a una mirada respecto del tema general de la tesis, pero un aspecto particular : El Hombre del sector urbano marginal y el Trabajo . Desde allí nos planteamos un interrogante que orientará la reflexión : 

 

¿Como incide en el posicionamiento familiar del varón ser proveedor o no proveedor económico?
  • Pretendemos realizar una lectura acerca de la situación laboral de un sujeto particular : el hombre urbano marginal ( tomando en cuenta la noción de género ) y contemplando particularmente su posición desde su papel de proveedor – no proveedor en el ámbito familiar.

 

 

Un primer acercamiento : El varón de los sectores villeros y su papel de proveedor.

En primera instancia la mirada del sujeto nos remite a la propia historia de los entrevistados : tanto la inserción social y laboral, así como sus trayectorias familiares, presentan rasgos comunes en ambos diseños de la Investigación cualitativa - cuantitativa . El contexto de pobreza estructural define una situación común de exclusión, que marca las trayectorias individuales.
Así
:

  • El trabajo temprano, es una actividad central, que define en el sector urbano marginal tanto a hombres como a mujeres, y que en el caso de los hombres, plantea un inicio laboral temprano ( entre los 9 / 15 años ) , relacionado con tareas subsidiarias de la economía doméstica cuando se es niño, entrenándose tal vez para un futuro de " provisión obligada ".
  • Esta tarea temprana que se refleja en éstas historias, representa en los datos cuantitativos un 63, 9 % de hombres que trabajaron desde la infancia ( antes de los 12 años ).

 

En trabajos que además se encuentran relacionados con el cuerpo, con el esfuerzo físico , y que van dando forma a una expropiación del mismo como fuerza de trabajo para el sostén propio y ajeno. El hecho de pertenecer a un sector social particular ( de pobreza estructural ) nos ubica además ante una realidad de exclusión contundente en los hombres. Y que se particulariza también desde su propio género.

 

La vivencia de la exclusión, desde la propia historia de los sujetos , plantea impactos que devienen además de una situación de " debilidad " en lo que se refiere a " integración material " .

Aludimos aquí al planteo que realiza Castel, , acerca de la integración social y que nos aporta a la explicitación del tema : "la integración social se estructura, en base a dos órdenes de factores : en relación al trabajo y en relación a la inserción relacional ". Evidentemente las modificaciones que se planteen en uno u otro factor afectará en la condición de las personas , y en sus niveles de integración.

 

Por otra parte éstos factores nos remiten a dos dimensiones : integración material y simbólica.

 

  • De los 61 entrevistados, 34 de ellos declaran que trabajan, y 3 de ellos son jubilados ( 60, 6 % son proveedores. Esto a los fines de nuestra mirada en torno a la provisión económica que los hombres realizan en sus familias, es significativo.
  • En cuanto al tipo de trabajo, o rubro, podemos mencionar que de los 37 que trabajan, en 17 casos , realizan tareas ligadas a la construcción. Diferenciándose en tareas, ingresos, y calificaciones.
  • De los 17 que trabajan en la construcción podemos decir que : son trabajadores que realizan changas aisladas solo el 11,8 %, es decir 2 casos.

 

Siendo el resto : trabajadores por cuenta propia, en 3 casos. Donde poseen además cierta calificación mas alta,. trabajadores " estables semanales " en 10 casos, trabajadores estables mensuales solo en 1 caso, y del mismo modo estable quincenal en 1 caso. Si bien es el mismo rubro, evidentemente existen diferencias que permiten proyectar de diferente manera la utilización de los ingresos y el papel del hombre aportando los mismos en la familia.

 

Otro aspecto que refuerza ésta situación de constante pérdida señalada por la autora , es tal vez la 
relación laboral
establecida por los hombres del sector.

 

Dado el conocimiento previo que tenemos del sector, y el carácter precario que se reitera en el tipo de trabajo , optamos por asumir para el levantamiento de los datos, un criterio de relación del trabajador con quienes lo contratan , que plantee una "cierta continuidad, o estabilidad en el trabajo ". Diferenciando a quien trabaja por cuenta propia o realiza changas aisladas, de aquellos que mantienen una relación, aun precaria .

 

Esto nos ubica atendiendo a una idea de relación que implica : "saber – por parte del hombre del sector – que cuenta con trabajo durante un cierto tiempo, y que esto le permite proyectarse en una actividad concreta."

Es así que cuando decimos trabajo "continuo - estable " con cobro semanal o " continuo - estable " con cobro quincenal nos referimos a una " idea relativa de continuidad de la persona en su trabajo ". Tomamos como " inestable " a los que realizan en su trabajo changas aisladas.

Tomamos además " trabajo por su cuenta ", que alude en general a trabajos que realizan personas que tienen oficios y lo desarrollan por su cuenta, tales como chapista, pintores , letristas, etc.

Y finalmente tomamos como " estable mensual ", a aquellos que se encuentran en relación de dependencia, y son asalariados, parte del mercado de trabajo formal.

En éste marco podemos decir que los porcentajes son los siguientes :

 

  • Trabajo continuo / estable con cobro semanal : 35,1 % ( 13 casos )
  • Trabajo continuo / estable con cobro quincenal : 2, 7 % ( 1 caso )
  • Trabajo discontinuo / inestable : 18.9 % ( 7 casos )
  • Trabajo por su cuenta : 18,9 % ( 7 casos )
  • Estable mensual : 24,3 % ( 9 casos )

 

Si bien la mayoría alude a los trabajos continuos / estables semanales (35,1 %), no podemos dejar de analizar el porcentaje que vemos en los estables mensuales. Que sí pertenecen al sector formal de la economía. Y que en el sector social de que se trata han sido históricamente un porcentaje pequeño. Debemos señalar que en éste grupo hemos incluido tres hombres jubilados.

Sorprende además la igualdad entre los "discontinuos /inestables " y los "trabajadores por cuenta propia " que nos conducen nuevamente a interrogarnos acerca de trayectorias individuales de trabajo.

De acuerdo a los datos vemos que permiten a un grupo ubicarse desde un oficio en la mayoría de los casos de aquellos que " trabajan por su cuenta ", y a un grupo permanecer en situación de exclusión con dificultades serias para mantener su filiación laboral.

En cuanto a los ingresos, debemos señalar que existen parámetros comunes en los distintos trabajadores.

Hemos tomado los montos de todas las categorías en forma semanal, de manera de tener un marco de comparación.

 

Pudiendo señalar montos que oscilan entre los \$ 114 ( " trabajadores por cuenta propia " ) y $ 150 ( los quincenales . A excepción de los trabajadores " inestables " quienes perciben un promedio de \$ 64.

 

En el caso de los mensuales el promedio es de \$ 145 y de 126 para los " continuos / estables semanales ".

 

  • La media planteada a nivel general sería de \$ 117,9 realizada sobre los 37 casos de hombres que realizan aportes en dinero a la unidad doméstica.

 

Otros aspectos que pretendemos señalar en torno a la situación laboral es el tema de los aportes jubilatorios. Los cuales solo son realizados para un 17,6 % ( 6 casos ), habiéndose considerado además incluidos aquí a los tres casos de jubilados existentes.

 

  • No reciben ese aporte en un 82,4 % del total de la muestra que es de 61 casos. Esta fragilidad evidentemente acompaña con mayor fuerza las tendencias decrecientes por las cuales atraviesa el sistema, pero manteniendo en una situación de mayor vulnerabilidad a un sector que en su trayectoria histórica no ha tenido éste beneficio.

 

Estas situaciones nos remiten a las condiciones de pobreza estructural que viven los sujetos concretos de quien se trata. Pudiendo observar - de acuerdo a la misma autora : Margarita Rozas - que tanto en la faz interna como en la faz externa, se hacen presentes los impactos a nivel de la integración material de los sujetos. Así como además las relaciones laborales , los tipos de trabajo, y podríamos decir además las condiciones del mismo, nos remiten a ese proceso de constante situación de pérdida que viven los hombres del sector.

 

Esta situación de pobreza y exclusión , y en particular la alusión a la integración material , refleja además los impactos agravados por las trayectorias y por el contexto actual en el sector de que se trata ( urbano marginal ) , y sobre los cuales reflexionamos a partir un texto de Ruben Lo Vuolo

" ... en el caso de Argentina no estamos en presencia de ajustes institucionales sino de profundas transformaciones en el sistema de integración social. Se trata de mutaciones de los propios principios de organización social , lo cual probablemente ha de inducir fracturas políticas y sociales. "

 

Y luego continua : " La conclusión respecto del carácter no progresista del proceso de transformación de la sociedad argentina , se basa en seis postulados centrales acerca de sus efectos : 1 – se refuerza la relación entre la posición obtenida por los individuos en el mercado y sus oportunidades de vida.2 – Se consolida una distribución de la propiedad y el ingreso altamente desigual. 3 – No se diseñan instituciones alternativas para incrementar las aptitudes de grupos subordinados como 2 mercaderías " ( particularmente en lo que se refiere a la calificación laboral y las oportunidades de trabajo m4 – No se suavizan las tendencias de la economía a caer en recurrentes crisis de acumulación. 5 - No se desarrollan ni incorporan nuevas fuerzas productivas al sistema económico 6- No se promueve un sistema de normas y estímulos que refuercen la cooperación y los compromisos entre distintos grupos sociales. "

 

Podemos mencionar que los efectos señalados en el texto, respecto de las transformaciones en el sistema de integración social, representan para éste sector mas una continuidad en las fracturas y en las dificultades para la filiación social, sobre todo si analizamos la problemática del trabajo. Y que alude a éste proceso de constante pérdida mencionado por Rozas.

 

Se trata de historias de trabajos tempranos y discontinuos, y de una integración material y simbólica que tiene en sí una trayectoria conflictiva, de desafiliación. Donde las oportunidades de vida del sector evidentemente no se relacionan con las necesidades del mercado , ni encuentran en las políticas sociales alternativas de reconversión o posibilidad de calificación.

 

El acceso limitado que han tenido los hombres del sector por ej. a políticas sociales educativas, ( recordemos que encontramos 11,5 % de analfabetos, 3 % que lee y escribe y 31,1 % que ha circulado por estudios primarios de manera incompleta ,y siendo por otra parte la educación una de las áreas de la política social de corte mayor universal ) las dificultades de reconversión laboral , se constituyen en trabas para modificar la inserción ocupacional.

 

 

Proveedor – No administrador...

 

Diversos ejes han aportado pistas a la lectura que hacemos del varón en la familia, pero sin duda su papel de proveedor o no proveedor, se constituye en un elemento central .

 

El aporte mediante el trabajo del hombre a la unidad doméstica, nos permite señalar diferencias en relación a la provisión al hogar por parte de la mujer. En el sustento aportado por el hombre, se refleja el mandato social de género.

 

Las condiciones de vulnerabilidad del hombre del sector podemos contextualizarlas a nivel del mercado de trabajo cordobés, con datos extraídos del marco teórico de nuestra investigación. Según datos del INDEC, en un artículo de " La voz del Interior " realiza un informe acerca de los hombres en el mercado laboral cordobés.

Según el estudio, en las zonas urbanas provinciales, desde 1995, 50 000 hogares, perdieron su principal fuente de ingresos al quedar sin trabajo el " varón " .En el Gran Córdoba, la situación de los varones , se agrava. En mayo de 1995 el varón cordobés representaba el 34.4 % de la mano de obra desocupada y desde entonces , la tasa de desocupación pasó del 15.2 al 18.8 %. de la PEA ( población económicamente activa.).En el país, el 30 % de los desocupados son varones jefes de hogar. Por otra parte, las últimas cifras acerca del mercado laboral cordobés, desagregadas - correspondientes a octubre de 1995 - adelantan que en la ciudad de Córdoba, el 45.2 % de los hombres desocupados, eran jefes de familia, es decir que su aporte en su familia era el principal de los ingresos de la unidad doméstica. El economista Andrés Tcach, citado en el artículo del diario, indica que entre 1991 y 1995, la tasa de desocupación saltó del 4.1. al 11.2 % , la causa que alude el economista revela que el 88 % de las mismas se refieren a la destrucción del puesto de trabajo anterior.

 

Evidentemente , este panorama impacta profundamente en torno al posicionamiento del varón en la familia. El tradicional rol de proveedor, que definía rasgos particulares en torno a las relaciones entre los géneros, y posicionaba desde un rol estable y económicamente activo al hombre, se desdibuja planteando impactos que habrá que analizar en profundidad , así como los nuevos espacios que el hombre ocupa o no en la unidad doméstica.

 

En la otra cara, y siguiendo con datos del INDEC, y del estudio de A. Tcach, el 30.4 % de las mujeres que pretenden conseguir empleo en nuestra ciudad, son " nuevas trabajadoras", en el 83.1 % las que pretenden obtener un trabajo asalariado, son esposas e hijas.

 

Por otra parte, y dadas las edades de quienes buscan empleo, y quienes pueden obtenerlo - por cierto reuniendo varios requisitos - podemos fácilmente ver como los otrora " jefes de hogar " no se encuentran en la franja de trabajadores que pueden salir de la situación de desocupados. Por ej. las expectativas en relación a la reactivación automotriz en Córdoba, con el caso FIAT, y la posibilidad de empleo masculino , dejaron de lado a los trabajadores de mas de 35 años. De los 10 000 solicitantes, que quedarán incorporados 5 000, la edad que se abarca va entre los 24 y 32 años, donde no necesariamente están los jefes de hogar. Y , donde menos aún se encuentran los varones de los sectores urbano marginales, ya que para acceder a ese tipo de empleo, se requiere una calificación técnica.

Para completar éste panorama, podemos decir en torno a las edades de los desocupados que en el 95, de los 34.4.% de desocupados, el 8.5. % eran menores a 24 años, el 16.0 % tenía entre 25 y 34 años, el 31.0 \$ entre 35 y 45 años y el 42.0 % entre 45 y 65 años.

Estos datos, nos permiten analizar ( aun mas allá del sector en estudiado en la investigación ) como se presenta en la situación del varón la desocupación como problemática fuerte y de permanencia.

 

Según P. Rosanvallón, :

 

" las variables explicativas de la duración de la desocupación, se sabe hoy deben buscarse en un lugar distinto a del de los meros datos sociológicos habituales.

 

Es preciso comprender las cosas en un nivel mucho mas fino e individualizado. Las características objetivas ( localización geográfica, edad, sexo, diploma, ) no pueden separarse allí de las variables mas directamente biográficas ; experiencias profesionales anteriores, ( movilidad , tipo de contrato de trabajo ) ; evolución de la estructura familiar ; historia psicológica personal, etc. Lo que debe describirse para comprender qué es la desocupación de larga duración son situaciones y trayectorias individuales y no de grupos o poblaciones."

 

La precaria situación laboral, y la desprotección vivida por los hombres del sector de que se trata, se deriva hacia las relaciones sociales también precarias, con un deterioro sostenido , en definitiva , de la ciudadanía social.

 

Por otra parte y aun en éste marco, y como hemos podido observar en ambos diseños, aún sin la existencia del aporte mediado por el trabajo, el varón pretende liderar los aportes a la familia. Este pretender liderar lo observamos desde diversos elementos :

 

  • Del total del diseño cuantitativo, los hombres que trabajan ( 44 de 55 ) son únicos proveedores.
  • La provisión compartida de la pareja se plantea en 11 casos solamente de los 61.
  • Antes de constituir las parejas, 59, 5 % de las mujeres , compañeras de éstos hombres trabajaban, luego dejaron por motivos relacionados con la demanda del hombre de " que deje de trabajar " Motivos , además derivados del mandato masculino de sostener su familia. Este motivo arroja el siguiente porcentaje : " no quería que trabaje " : 22,7 %; " no podía por la casa y los hijos " : 45, 5% .

 

En lo cualitativo , esto se reitera :

 

" si, Cristina también trabajaba, y dejó cuando había quedado embarazada." Cali.

- y vos que opinabas de que ella trabaje ?

" nooo , en el momento ese no me hacía tanto que saliera a trabajar , le gustaba trabajar y trabajaba...pero ya después no , no se pudo... porque trabajaba yo, y no había ningún problema( alude a ningún problema económico ) ." Cali.

 

Cali plantea que " no le hacía tanto " , evidentemente ante una situación en la que él no tenía hasta el momento injerencia. Cristina trabajaba para mantenerse. Sin embargo cuando ya viven juntos y además espera un hijo la cosa cambia. Sobre todo si él es capaz de proveer a su familia de los ingresos necesarios. Este hecho refleja cabalmente la perspectiva que asume el trabajo de la mujer, en éste caso de subsidiariedad. En tanto no haga falta , no tiene por que trabajar , al menos fuera de la casa.

 

Una cuestión importante es el hecho de que ante la provisión del hombre y la mujer, es ésta última – en el sector - quien percibe menores remuneraciones y falta de cobertura social. Así como también un menor reconocimiento, aun con su pareja que se suele debatir en la contradicción de cumplir su mandato y resolver las necesidades en forma compartida con la mujer.

 

  • En los casos que las mujeres trabajan, los hombres aluden a que lo hacen " porque hace falta ", no porque sea un acuerdo de la pareja... " no hay mas remedio ".
  • Por otra parte, pretender liderar por parte del hombre conlleva una mirada de subsidiariedad del trabajo femenino, que además es peor pagado. Es subsidiario para el hombre, pero además es un ingreso menor, lo cual plantea una base material para considerarlo subsidiario.

 

Media de ingreso femenino : \$ 58.

Media de ingreso masculino : \$ 117,9.

 

  • La misma subsidiariedad, lleva en ocasiones al hombre a desestimar la posibilidad de trabajo de la mujer por las pérdidas que esto " ocasiona " al sostenimiento de una familia tradicional.

 

" ... y ella no está trabajando ahora afuera ...perooo, una porque no hay, no hay, un trabajo que te pueda rendir y decís bueno, dejo la casa, dejo los chicos,....todo de los quehaceres domésticos, y salgo, trabajo , o sea no es una solución , es una realidad...Y es gasto, aparte tenés por la lógica que no lo podés controlar a los chicos la escuela ... no te van a andar bien, ningún chico se va poner a hacer la tarea por ej. por sí solo. Para eso tienen al padre o la madre y el padre ..." Ramón.

 

 

" ... y ella no está trabajando ahora afuera ...perooo, una porque no hay, no hay, un trabajo que te pueda rendir y decís bueno, dejo la casa, dejo los chicos,....todo de los quehaceres domésticos, y salgo, trabajo , o sea no es una solución , es una realidad...Y es gasto, aparte tenés por la lógica que no lo podés controlar a los chicos la escuela ... no te van a andar bien, ningún chico se va poner a hacer la tarea por ej. por sí solo. Para eso tienen al padre o la madre y el padre ..." Ramón.

 

Al igual que en el diseño cualitativo, la administración familiar aparece con datos contundentes en cuanto a quien administra. En 36,1 % de los casos los hombres señalan como administradora de los ingresos familiares a la mujer, y en 41 % de los casos compartida entre hombre y mujer.

Esto nos habla de un 77 % donde la mujer participa en forma directa de la administración de los ingresos familiares.

 

En el caso del hombre, debemos señalar los siguiente porcentajes : un 21,3 % de los hombres administra solo. Nos remite a un 62 5 % de casos donde participa el hombre en la administración.

 

Sigue siendo prioritaria entonces la administración femenina.

 

Al igual que en el diseño cualitativo, el planteo además de contundente define una forma de administración, que por otra parte se encuentra respaldada con acuerdos previos respecto a lo económico.

 

Estos acuerdos que en el diseño cualitativo se registraban a nivel de pautas tales como : poner el dinero en común y en manos de ella , comprar al contado, no contraer créditos. Los gastos fijos de la devienen de los impuestos, y TE, en el diseño cuantitativo los vemos por ejemplo en las decisiones relativas a la compra de electrodomésticos.

 

  • Donde en 34 de los 58 casos que viven en pareja plantean que las decisiones de compras de electrodomésticos se realizan entre ambos

 

Al igual que en el diseño cualitativo las mujeres que administran solas tiene características comunes. Las mismas características encontradas en el otro diseño.

 

 

Administración femenina , pero de " ciertas féminas "

 

Una cuestión llamativa : sea que se trate de provisión masculina, o compartida, o no provisión en dinero del hombre, la administración es preponderantemente femenina. ¿ Es la administración femenina una transacción para el sostenimiento de la familia tradicional ? ¿ O constituye una contracara progresista de la evolución de la familia ?

 

Existen datos que nos permiten caracterizar la administración :

 

  • 36,1 % de los casos los hombres señalan como administradora de los ingresos familiares a la mujer, y en 41 % de los casos compartida entre hombre y mujer. Esto nos habla de un 77 % donde la mujer participa en forma directa de la administración de los ingresos familiares.
  • Los hombre entregan el dinero a "las mujeres", pero he aquí una similitud entre las mujeres, ellas son de mediana edad ( esposa y madre ) .Administran sobre la base de un pozo familiar, construido por los diversos ingresos de la unidad doméstica. Y en los diversos casos los hombres plantean razones para la administración femenina :
  • Comparten el hecho de ser mujeres adultas, de edad mediana y hacia arriba, entre 31 y 60 años.( en un 63,6 % ).
  • El 59, 1 % ( 13 casos ) no trabaja fuera de la casa , por lo cual si quedara sola tendría serias posibilidades de caer una situación de mayor pobreza.
  • En ambos diseños surge como resguardo de la administración los acuerdos previos respecto a lo económico.

 

 

Trayectorias vulnerables...

 

Retomando la idea de trayectorias ; y el planteo de Rosanvallón de "procesos de exclusión " en el mismo material mencionado.

 

Según el autor, la situación de los individuos de que se trata debe comprenderse a partir de las rupturas , los desfases, y las interrupciones que sufrieron." Lo que los marcan son las distancias, y diferencias, y no positividades descriptivas corrientes ( ingreso, profesión, nivel de formación, etc. )."

 

Analizando entonces las trayectorias, y reconociendo la importancia de nociones como vulnerabilidad, y precariedad, miramos las discontinuidades laborales de los sujetos.

 

Evidentemente si la historia laboral empieza en la infancia, se han encontrado con diversos momentos de su vida sin trabajo.

 

  • Es así que 55 de ellos plantean que alguna vez han estado sin trabajo. Solo 6 de ellos señalan que no.

 

Este hecho de " estar sin trabajo " marca las historias también por los tiempos que permanecen en dicha situación, y que es absolutamente variable, por la cantidad de veces que se plantea en la vida de los sujetos y por su situación familiar al momento de quedar " sin trabajo ".

 

  • De los 55 que mencionan haber estado sin trabajo, un 81,8 % plantean que la situación no llegó a durar un año .
  • 12,7% menciona un período de no trabajo de entre 1 y 3 años.
  • Un pequeño grupo menciona tiempos mas prolongados , entre 3 y 6 años , 2 casos , es decir un 3,6 %.
  • Y mas de 10 años se plantea solo en un caso.

 

Si bien el grueso de los hombres alude a períodos sin trabajo de menos de un año, podemos mencionar también que la periodicidad es también oscilante. Y por las dificultades que les planteaba a los entrevistados recordar cuantas veces estuvo sin trabajo apelamos a dos criterios : uno cuantitativo ( en los casos que se manifestaba seguridad en la entrevista y señalaba con precisión ) y un criterio mas cualitativo ( que lo dejamos para aquellos casos donde el entrevistado no podía precisar de otros modo ).

 

Es así que entre los que alguna vez estuvieron sin trabajo, al aludir a la cantidad de veces que el hombre estuvo sin trabajo, en los casos que pudo calcular y cuantificar aproximadamente se plantea la siguiente situación : " una vez " : 3 casos, " dos veces ": 4 casos, " entre 4 y 5 veces " 20 casos, " entre 6 y 10 veces " : 7 casos.

 

En los casos que no pudo cuantificar se planteó : " varias veces " : 4 casos, " Muchas " : 15 casos,

" NS / NC " : 2 casos.

 

Esta situación nos plantea claramente la inestabilidad de la trayectoria laboral de los hombres del sector, por ende en relación a su situación familiar . Para lo cual intentamos chequear cual era la situación en el momento de quedar sin trabajo.

 

Para analizar éste punto observamos si la primera, segunda y tercera vez que quedan sin trabajo, estaban o no en pareja.

 

De los 55 casos, que tomamos ( que había declarado haber estado alguna vez sin trabajo ) :

 

  • La primera vez sin trabajo : 45 ya estaban en pareja y 10 no.
  • Sin embargo quedan por segunda vez sin trabajo 44 , de los cuales 41 estaban en pareja , y reiteran su situación de estar " sin trabajo y con pareja " . En 11 casos, están sin pareja.
  • En la tercera vez 36 estaban en pareja : 29 reiteran la situación " sin trabajo y con pareja " por tercera vez.3 reiteran " sin trabajo y con pareja " por segunda vez, y 19 no se encuentran en pareja.

 

Esta situación, que refleja la trayectoria laboral y el lugar del hombre en la familia, plantea como hecho contundente la inestabilidad de provisión frente a un contundente mandato que pone en contradicción, o que de alguna manera interpela la provisión del hombre, que es en éste marco no solo precaria y discontinua, sino de futuro aun mas incierto.

 

El panorama de éstos hombres , en éste sector y su realidad , constituyen un preludio de una situación que tiende a ampliarse. Las condiciones de " desempleo masivo " , con las características señaladas por el autor, se refrendan. El mayor " desempleo a largo plazo " , y " sin aptitudes para retornar ( si es que alguna vez lo fueron ) a ser ocupados plenos " ; las dificultades para moverse del marco de los trabajos precarios y la " despolitización del problema del empleo ". Esta última situación expresada en el tipo de cuestiones / problemáticas que convocan al hombre a participar en espacios públicos que distan de relacionarse con su actividad laboral , los vemos reflejados en el tipo de inserción en organizaciones que tienen éstos sujetos y en los motivos que los convocan a participar.

 

Podemos mencionar que solo el 21,3% participa en organizaciones o grupos, comunitarios o barriales.

 

Del porcentaje marcado, que representa 13 casos, existen matices en las tareas que los hombres emprenden en las organizaciones. En 6 casos, va a reuniones de vez en cuando.; en 3 de los casos son dirigentes comunitarios, en 2 casos ; miembros activos de la organización ; y en 1 caso ayuda en algunas tareas.

 

Los aportes derivados de la participación, ( que son reconocidos por los hombres ) son en un 69,2 % de los casos ( 9 casos ) : obtención de beneficios materiales. En un 15,4 % ( 2 casos ) se menciona " nada como aporte" , y en un 15,4 % ( 2 casos ) también otros aportes.

 

Este grupo constituye 13 casos ( 21,3 % del total de la muestra ), de los cuales : 23,1 % ( 3 casos ) realizan tareas de dirigencia; 15,4 % ( 2 casos ) son miembros activos de la organización; 46,2 % ( 6 casos ) van a reuniones de vez en cuando ; 7,7 % ayudan en alguna tarea de la organización

 

Una cuestión importante a dilucidar son los motivos por los cuales los hombres participan en las organizaciones. Teniendo en cuenta que cuando hablamos de participación, lo hacemos en instancias barriales , ya que en los 61 casos se alude solamente a dos instancias de participación : la cooperativa del barrio ( 12 casos , y un total de 92, 3 % de los que participan ) y en un caso la iglesia ( 1 caso , correspondiente al 7,7 %. de los que participan ).

Los motivos a los que aluden acerca de por qué participan se vinculan a los aportes que la propia participación realiza a sus familias.

 

Cuando hablamos de por qué participa se alude a tres motivos : 4 casos plantea que participar " les gusta "; 9 casos plantean " que reciben beneficios materiales ", y 1 caso plantea que " le interesa.

 

La predominancia de participar para obtener beneficios materiales, vincula la participación del varón a la posibilidad de concretar un aporte a sus familias. Y que es también definida así cuando se pregunta acerca de los aportes. En 9 casos, se plantea que se aporta con la participación beneficios a las propias familias. Y en particular " beneficios materiales ".

 

Solo aparecen " otros motivos " en dos casos y " nada " también en 2 casos.

 

Esta pregunta que se realizó en forma abierta, pretendía indagar aquello que se percibe como aporte , tal como aparece a la vista del hombre.

 

Un último dato respecto a éste tema y para repensar la tercera jornada masculina, nos plantea que los hombres que : de los 24 hombres que no trabajan solo 5 participan. En tanto el resto 8 casos , trabaja.

¿ Podemos referirnos a una tercera jornada masculina ? Tal vez sea prematuro. La cantidad involucrada de hombres en búsqueda de resolución de necesidades mediante la participación en instancias barriales corresponde a un pequeño porcentaje. Sin embargo la intencionalidad de esa participación comparte con la " tercera jornada femenina " la resolución o el subsidio de necesidades familiares.

 

Otro elemento ligado al trabajo , lo constituye el tiempo de trabajo cotidiano. Tomado en horas semanales, podemos decir que el tiempo de trabajo de los hombres oscila de la siguiente manera :

  • " hasta 10 horas semanales ": 2 casos.
  • " entre 20 y 30 horas semanales ": 1 caso.
  • " entre 30 y 40 horas semanales " : 12 casos.
  • " mas de 40 horas semanales " : 19 casos.

 

Es decir que trabajan entre 6 y 8 hs. diarias 31 de los 34 casos de hombres que trabajan fuera de la casa.

Aun cuando observamos el promedio de horas semanales de los hombres, en algunas ocasiones el planteo en las encuestas era : " trabajo poco,... como ocho o diez horas a veces..." Este comentario nos interpela en relación a qué parámetro el tiempo de trabajo es entendido como poco para éstos hombres.

 

Uno de los motivos se relacione tal con la provisión ¿ es poco tiempo de trabajo para lograr una provisión adecuada para su familia ?

En cuanto a las razones por las cuales el hombre trabaja, hemos de mencionar dos que aparecen como fundamentales :

  • "para mantener a mi familia" : opción que constituye el 70,6 % de los casos, representando a 24 casos
  • " lo necesito " : opción que representa el 20,6 %, y 7 casos.
  • Las otras dos opciones son : " me gusta " : opción del 5, 9 %, 2 casos y " otras " en un caso , 2, 9%.

 

En el porcentaje mas alto vemos claramente el mandato masculino de sostenimiento familiar , formulado de esa manera y planteando un sostenimiento al papel de proveedor histórico del varón.

 

Podemos mencionar además que éstos hombres, que toman el mandato como una razón, constituyen en términos relativos, un porcentaje alto de casos de únicos proveedores de la pareja ( 44 casos de los 55 ).

 

Esto si tomamos en cuenta la familia nuclear propia, ya que solo el 36, 7 % ( 22 casos ) de las mujeres trabaja afuera de su casa.

 

Esto significa que teniendo en cuenta los hombres que trabajan afuera de su casa, solo 11 mujeres trabajan afuera de la casa. Estos son los hogares de provisión compartida entre el hombre y la mujer. ( 11 de 61 ).

 

Estos datos son aun mas relativos cuando analizamos la composición de la unidad doméstica, y el aporte de otros miembros ( suegros, hermanos, cuñados, etc. ).

 

Una cuestión importante a señalar además, y para el cierre de éste punto , es el hecho de qué hacen los hombres cuando no tiene trabajo ?.

 

Respecto del tema, obtuvimos 63 respuestas , que apuntaron a lo siguiente : " busco trabajo " : 26 casos, " hago cosas en la casa : 8 casos, " hago trabajo comunitario " : 2 casos, " me quedo en casa " : 5 casos, " hago changas " : 10 casos, " robo " : 1 caso, " otros " : 5 casos, " NS / NC " : 6 casos.

 

Como podemos observar son diversas las interpretaciones que realizan los entrevistados.

 

Particularmente llama la atención la respuesta " changas ", que se plantea en 10 casos, y que nos señala indicios importantes para chequear las respuesta de aquellos que plantearon que " no trabajan ".

 

Esto en función de que : de los 24 hombres que plantearon no trabajan, 7 de ellos responden a la pregunta ¿ qué hacés cuando no tenés trabajo ? : " hago changas ". Con lo cual aluden a la actividad laboral que realizan , y que tal vez , por la inestabilidad laboral que plantea la actividad responden " no trabajo" cuando en realidad si lo hacen, dentro de una situación de precariedad.

 

Lo que se convierte en un dato contundente es el hecho de que pocos son los hombres que decididamente no trabajan . Aparentemente los esfuerzos apuntan a alguna estrategia de provisión, y a la búsqueda de posibilidades de dar respuestas a su familia, aun dentro de condiciones sumamente precarias en lo que al trabajo se refiere.

 

Proveer o no proveer en la familia, se constituye en un hecho significativo que da lugar a acentuar una idea de exclusión vinculada a condiciones concretas de tener trabajo – no tener trabajo.

Cuando los hombres no tienen trabajo, la búsqueda apunta a proveer en trabajo o en servicios, y recursos:

 

  • Si un dato queda claro, del diseño cualitativo, es que el entrevistado no proveedor, si no trabaja ni tiene ingresos en dinero . En su forma de subsistencia se plantean otros mecanismos de acceso a bienes y recursos, fundamentalmente de procedencia estatal y comunitaria , con alguna changa esporádica ligada a la construcción.

 

Este gran contraste con los otros entrevistados marca la figura que pretendemos representar al hablar de no proveedor directo. Es una cuestión cierta el hecho que no provee a la familia dinero con su trabajo, salvo en ocasiones. Pero nuestro entrevistado, aporta de otro modo a la subsistencia.

 

La tarea comunitaria , constituye su trabajo cotidiano, y su posibilidad de proveer a su familia elementos que satisfagan sus necesidades.

 

Este " estilo de provisión " surge también entre los hombres encuestados en el diseño cuantitativo. La preocupación de aportar al hogar aparece cuando preguntamos acerca de ¿ qué hacen los hombres cuando no tienen trabajo ?

 

  • Y en éste tema es contundente la búsqueda por proveer que realizan. de 63 respuestas, y siendo diversas , surgen 47 que buscan resolver la provisión doméstica. De diversas maneras, buscando trabajo, realizando acciones comunitarias, haciendo changas varias y puntuales, etc.

 

En éste punto se plantea una disidencia a nivel de los dos diseños. En el caso del diseño cualitativo, observamos que en el caso de los dos hombres proveedores, la actividad comunitaria de uno de ellos es acotada a lo que le interesa desde su historia misma, y está focalizada. En el otro caso es inexistente.

 

  • Por momentos podríamos verla como una actividad que le permite concretar una actividad que es atractiva para él.

 

No se plantea una necesidad de posicionarse desde lo comunitario en el ámbito familiar en el hombre proveedor. En la contracara, Ramón , un caso de hombre no proveedor directo, construye su posición desde su tarea comunitaria, permanente y ligada a un ámbito organizativo concreto.

 

Participar para obtener insumos en relación a la subsistencia no es en ningún caso el único motivo, de lo contrario encontraríamos una tarea organizativa , una acción comunitaria generalizada tal vez en el sector.

 

En el caso del diseño cuantitativo, vemos que en los proveedores, también es una actividad focalizada , pero con una búsqueda clara : " obtener beneficios materiales", o capitalizarse para cuando no pueda proveer. Los motivos a los que aluden acerca de por qué participan se vinculan a los aportes que la propia participación realiza a sus familias.

 

  • Cuando hablamos de por qué participa se alude a tres motivos : 4 casos plantea que participar " les gusta "; 9 casos plantean " que reciben beneficios materiales ", y 1 caso plantea que " le interesa.

 

La predominancia de participar para obtener beneficios materiales, vincula la participación del varón a la posibilidad de concretar un aporte a sus familias. Y que es también definida así cuando se pregunta acerca de los aportes. En 9 casos, se plantea que se aporta con la participación beneficios a las propias familias. Y en particular " beneficios materiales ".

 

Tal vez el matiz que encontramos, se vincule al hecho de que el hombre proveedor del diseño cualitativo, tiene un trabajo " estable mensual ".

 

Sin embargo y atendiendo a nuestro tema de la incidencia en el posicionamiento familiar del varón , una cuestión es clara : el sujeto - varón se reposiciona en su familia pese a no tener trabajo. En definitiva vemos que se plantean cambios en su posición, en el cómo llega a mantener su rol tradicional de proveedor familiar, en una familia donde el no aporta ingresos económicos concretos mediante un trabajo económicamente rentable.

 

  • El hecho de que hoy no sea un aportante de ingresos directos, modifica su lugar, modifica su puesta de recursos sobre la mesa familiar. Y en éste caso además modifica en ocasiones su inserción barrial y su participación comunitaria . Esta participación, que básicamente se presenta como una participación en busca de dar respuesta necesidades, mediante la obtención de beneficios materiales.
  • Tal vez no solo cuando no provee en forma continua, ya que aun en los casos en que el hombre trabaja, la participación se realiza con una proyección pragmática de buscar beneficios materiales, tal vez como forma de capitalizar recursos ante la posible pérdida de trabajo.

 

  • El hecho de " estar sin trabajo " marca, por otra parte, las historias también por los tiempos que permanecen en dicha situación, y que es absolutamente variable, por la cantidad de veces que se plantea en la vida de los sujetos y por su situación familiar al momento de quedar " sin trabajo ". Este hecho señala la situación de vulnerabilidad en que se encuentra la provisión y el papel del hombre en la familia.

 

El tradicional rol de proveedor, que definía rasgos particulares en torno a las relaciones entre los géneros, y posicionaba desde un rol estable y económicamente activo al hombre, se desdibuja planteando impactos que habrá que analizar en profundidad , así como los nuevos espacios que el hombre ocupa o no en la unidad doméstica. Por otra parte deberemos además considerar en éste punto las realidades propias de un sector estructuralmente vulnerable por sus condiciones de pobreza.

 

  • En éste caso vemos una diferencia importante en relación a la búsqueda de satisfactores : aquí la vulnerabilidad de las necesidades no cubiertas se distribuye. La pobreza en sí se distribuye, tal vez no equitativamente, pero se reparte. El hombre no proveedor , intentando proveer indirectamente desde lo comunitario, la mujer, intentando garantizar la cobertura de lo doméstico.

 

El entramado doméstico de las tareas, se sostiene desde categorías que son fundantes , y que enmascaran relaciones construidas . Así la división sexual del trabajo, en procesos de falsa división en producción - reproducción son una de éstas categorías.

 

Sumado a ello, la concepción de trabajo doméstico, contrapuesto al trabajo asalariado y productivo. Y por ende minusvalorado - por la ausencia de productos y pos su invisibilidad -.Así como por otro lado desde el capitalismo se resuelve el pago a dos personas en una. El trabajo doméstico aparece encubierto por la idea de " devoción " femenina y no como una actividad material.

Las mujeres de las familias entrevistadas, trabajan tanto tal vez como los hombres, pero su tarea se plantea prioritáriamente desde el costado " invisible " de lo doméstico. En el caso de mujeres que no participan de una provisión compartida, su tarea se hace mas fuertemente invisible, ya que en los casos de provisión compartida observamos una mayor distribución de tareas.

Aun reconociendo que la idea de exclusión – inclusión no constituye un concepto dicotómico, ante la diversidad de situaciones y condiciones materiales u no materiales, que incluyen o excluyen, el trabajo es tal vez una de las mas contundentes.

 

Por otra parte vemos que sin embargo éstos sujetos de quienes hablamos, pertenecientes al sector urbano marginal, no sean tal vez " los mayormente damnificados " en relación al modelo vigente en Argentina y a la retracción del EB .

Son sectores que si bien han estado / están vinculados a las PS, su trayectoria se ha ligado básicamente a políticas de corte universalista ( en salud, educación y hasta cierto punto ) pero no han estado por ej. vinculados a políticas sociales laborales.

 

En éste sentido, y retomando el tema de las posibilidades de politización del problema del trabajo en el sector, podemos mencionar que los hombres a los que nos referimos, difícilmente puedan plantearse formas organizativas que permitan avanzar en reclamos concretos en función de su precaria situación laboral.

 

En éste sentido vemos que existe una relación clara con el planteo realizado por Lo Vuolo, ( 1997 ), respecto de las condiciones y el impacto de la crisis en algunos sectores ( en alusión al " el acertijo " planteado en el texto – citando a Navarro ) particularmente en algunos puntos :

 

Evidentemente éstos sectores no cuentan con posibilidad organizativa en relación al trabajo , si tomamos en cuenta : tipo de trabajo , relación laboral, y su " tercera jornada ".

 

  • Donde a nivel del tipo de trabajo podemos observar que en 14 de los 37 casos de hombres que trabajan realizan exclusivamente tareas individuales en su trabajo tales como jardinería, cirujeo, letrista, etc. Y el resto se vincula en su trabajo de maneras temporarias , realizando por ej. En 17 casos tareas relacionadas a la construcción.

 

  • Por otra y en cuanto a la relación laboral : es obvio que son trabajadores precarios. Esto podemos visualizarlo claramente en la necesidad que se plantea a nivel de la investigación en utilizar una " idea casi subjetiva de estabilidad " para poder caracterizar de alguna manera las formas que adoptan éstas relaciones en el sector.

 

En cuanto a las posibilidades de salir del sistema , evidentemente son un imposible si cotejamos las situaciones laborales con las condiciones de oferta con que cuenta el sector a nivel de calificación laboral y grado de instrucción alcanzados.

 

  • Vemos como los niveles de especialización laboral no están vinculados a las demandas tecnológicas y los requerimientos del momento. Y por otra parte la precariedad a nivel de instrucción de los sujetos, plantea una seria imposibilidad de avanzar en cualificar su papel para mejores expectativas laborales. Recordemos que los niveles de instrucción de los entrevistados, se plantea de la siguiente manera :
  • 11,5 % son analfabetos, leen y escribe , un 3 %. Han realizado sus estudios primarios en forma incompleta 31,1 % del total.
  • Por otra parte han realizado los estudios primarios completos en un porcentaje de 36 ,1 % y estudios secundarios incompletos 16,4 5 y completos 1,6 %.

 

 

¿ Nueva  masculinidad ?

 

Ante éste panorama : ¿ quedan alternativas a la presente exclusión de éstos sujetos ? ¿ Podemos señalar con claridad horizontes hacia donde se encaminan las historias, trayectorias de éste sector ?

¿ Qué diseños de políticas concretas son imaginables para dar cauce a una problemática como la desarrollada ? ¿ Son éstos indicios de una nueva masculinidad ?

Afortunadamente no sentimos la responsabilidad de dar respuesta a éstas preguntas, pero si nos interpelan de manera contundente...

No quisiéramos apresurar reflexiones en torno a los esbozos de las nuevas formas organizativas, y las nuevas caras de la la masculinidad en éste marco , que aparece con incipientes indicios en las diversas temáticas planteadas en la investigación... pero que tal vez no surja en forma directa desde el presente trabajo. Esto ya que consideramos que sería importante relacionar la actual temática del trabajo con un mayor desarrollo de : trabajo doméstico , organización familiar y participación comunitaria. Pero si consideramos que al cierre del presente es un tema que nos queda pendiente...

Debemos también reconocer que, en momentos donde el debate feminista prosperaba en nuestro medio local, muchas de nosotras nos apresurábamos a poner límites y márgenes a los hombres que se acercaban a " pegar una mirada " a nuestros procesos, nuestros cambios e intentos de transformaciones...

Sin embargo desde el debate de la problemática de la mujer de los 80 , al debate de los géneros de los 90 , los caminos transitados han sido diversos y muy enriquecedores. Tal vez son éstos caminos recorridos, los que permitan que hoy estemos pensando en la nueva masculinidad, desde nuestra propia posición , e investigando la problemática del otro género, y descubriendo rasgos que permitan repensar propuestas , políticas y debates en el marco de las ciencias sociales....

 

 

Bibliografía :

 

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Lates, Alfredo, " La dinámica demográfica reciente y futura de la Argentina. "Documento informativo. CENEP. 1995.
Heloísa Persta, y otras.A pobreza no femenino na cidade de Lisboa.
Robert Castel , " La dinámica de los procesos de marginalización : de la vulnerabilidad a la exclusión " . En : Acevedo María Jose. Espacio Institucional I . Lugar editorial. 1991.
De Ruben Lo Vuolo y Barbeito ¿ Una nueva oscuridad ? Estado de Bienestar , crisis de integración Social y democracia.
R. Lo Vuolo " El impacto de la globalización : en la encrucijada económica del siglo XXI " .
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Patricia Acevedo, Gabriela Rotondi, Alicia Soldevila, Alejandra Dominguez ." Investigación Feminización de la Pobreza en Córdoba ".1995 - 1996.
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