Autoras:
Patricia Acevedo
Maria Inés Peralta
Gabriela Rotondi
Graciela Fredianelli
|
"¿Porqué esta ponencia? ¿Porqué este nombre a la ponencia? "
|
Porque :
- la misión de la Universidad es la producción de recursos humanos de excelencia y de conocimientos.
- el fortalecimiento de esa misión implica el fortalecimiento de la institución misma.
- estamos ávidas por y decididas a argumentar, considerando que este es un compromiso ético de los universitarios. Porque este contexto neoliberal nos viene imponiendo el vaciamiento de las palabras y de los sentidos; y de pronto nos sorprendemos con que "a la argumentación se opone la cómoda repetición de consignas. La búsqueda de la verdad ( que, cualquiera sea su forma, nunca rehuye la fatiga de la indagación perseverante) es sustituida a menudo por la mera adecuación instrumental a determinados objetivos. ( Héctor Smuchler)
- estamos iniciando una nueva gestión en la Escuela de Trabajo Social de la UNC, después de un período fuertemente conflictivo y nos hemos propuesto producir en el sentido que estamos explicitando.
- estamos viviendo día a día expresiones cada vez más contundentes de un modelo que trabaja sistemáticamente por debilitar a las instituciones democráticas fundamentales, entre las cuales se encuentra la Universidad Pública.
- necesitamos de estos espacios colectivos para avanzar en este desafío: es indiscutible que el encuentro entre pares sumado a la "exposición" de las ideas que uno sostiene , movilizan a la producción.
|
¿ Porqué la historia como forma de mirar, como dimensión donde descubrir, cómo estímulo para la reflexión?
|
No por casualidad quienes confluimos con nuestras preocupaciones y producciones en torno a una idea común, la de la producción de conocimientos y de recursos humanos de excelencia en las Escuelas de Trabajo Social, nos encontramos con reconstrucciones históricas: sobre la universidad, sobre la enseñanza de la investigación, sobre las lógicas que predominan en los programas de las asignaturas de Trabajo Social y/o de las de Metodología de la Investigación, sobre la práctica profesional, en distintos tramos de historia
Miradas históricas escritas en 1º persona y que nos movilizan- nos deben movilizar - a hacernos cargo de nuestro lugar en el mundo.
|
Ubicarnos dentro de la Universidad pública:
|
una identidad - lugar en el mundo - a fortalecer
Según la Asociación Internacional de Universidades los grandes modelos universitarios se pueden sintetizar en el napoleónico - originario de Francia y en el que el Estado considera a la universidad como una herramienta de modernización de la sociedad, ejerciendo un control del financiamiento institucional y de la designación del personal; el "humboldtiano", originario de Alemania., basado en la autonomía académica, siendo la función del estado garantizar la independencia de la enseñanza y de la investigación; y el estadounidense - basado en el concepto de "saber útil", con una fuerte relación con la economía y las empresas.
Con respecto al modelo latinoamericano, diferentes autores (Brunner, Joaquín; Pérez Lindo, Augusto; Levy Daniel) coinciden en señalar que las universidades se instalaron en América, con la llegada de los conquistadores españoles; quedando estrechamente ligadas "...a los poderes de la Audiencia y del Virrey o de la Iglesia y de las órdenes religiosas""...Desde su establecimiento, la universidad jugó en América un papel crucial en las luchas por la hegemonía social, política y cultural, formando a un sector de las élites superiores y, a la vez, a un número significativo de los intelectuales intermedio e inferiores, al mismo tiempo que - por la propia estructura de la sociedad- ella se mantenía relativamente alejada del mundo de la producción y de la difusión de las técnicas".
En síntesis, durante el periodo colonial, las universidades fueron reductos conservadores, y durante casi todo el siglo XIX los movimientos independentistas tardaron en reconocer su importancia y las dejaron sumergir en la decadencia o las suprimieron. Estas universidades consolidaron un sesgo profesionalista que aún conservan la mayoría de ellas.
Considerar a las universidades como profesionalizantes, implica reconocer sus características "...a través de tres adjetivos dominantes: laica, pragmática y estatista, consecuentemente se encargó de formar ciudadanos, profesionales y administradores. De este modo se fue consolidando una relación estrecha con el Estado.
Estas universidades de élites que abrían sus puertas a un porcentaje mínimo de jóvenes, son el ámbito de desarrollo de las ideas reformistas y es nuestra UNC la que tendrá una importancia decisiva en la formación de una nueva idea de la universidad. Este movimiento que se asentaba sobre la libertad de pensamiento, la renovación de las cátedras, la participación estudiantil y la autonomía tuvo manifestaciones diversas y se extendió a toda América Latina. Inspiró a movimientos anti-imperialista, socialistas, liberales o simplemente progresistas en todas partes ya que contenía al decir de Pérez Lindo, principios fundantes como la búsqueda de la democratización, la afirmación de la modernidad, la reivindicación de la libertad de pensamiento y de los derechos políticos. Estos principios se concretaron en el co-gobierno estudiantil, la libertad de cátedra, la cátedras paralela, la vinculación con el medio a través de la extensión y la autonomía.
Estos principios instalados desde la reforma como organizadores y estructuradores de la vida institucional y los procesos sociales y políticos que se desencadenaron en momentos claves de nuestra historias como son las presidencias de Irigoyen (1914 ) y Perón (1946 ) marcaron el acceso de sectores medios y trabajadores a derechos políticos y sociales.
En ese marco político, desde mediados de siglo la Universidad ha estado sujeta a un crecimiento de la matrícula estudiantil y a una representación social que la liga a las posibilidades de ascenso, movilidad e integración social. Este es el proceso histórico en que se construye la identidad de la Educación Universitaria como " uno de los derechos ciudadanos que el Estado debe garantizar y que quienes acceden a la educación universitaria no están gozando de un privilegio sino de un derecho y una obligación para con las necesidades de desarrollo y soberanía de nuestro país." .
La década del 90, que instaló profundamente el ideario neoliberal, tiene un hito profundo en la aprobación de La Ley de Educación Superior (Nº 24.521) del 07-06-95, atentando contra aquellos principios, introduciendo cambios significativos en lo que respecta a los conceptos históricos de autonomía, financiamiento y gobierno universitario. Hoy estamos inmersos en un escenario que nos quiere imponer la Mercantilización de la educación, Deslegitimización de la Universidad en su función social, el Ahogo presupuestario y las consecuentes "alternativas" propuestas como "únicas", como el arancelamientos y los cupos.
|
La construcción de la disciplina
|
En la última década del siglo XX hubo mucha y muy rica producción sobre la historia del Trabajo Social, desde la preocupación por una perspectiva crítica. En esa misma perspectiva - otras producciones más humildes y locales - también nos han aportado en este descubrimiento de las distintas formas y lógicas que fue asumiendo nuestra práctica profesional en momentos históricos fundantes y refundantes del Trabajo Social, como son el liberalismo, el desarrollismo y la reconceptualización.
Y justamente este es el concepto de crítica que queremos rescatar: la crítica para reencontrar los orígenes y apropiarnos de ellos.
Recorriendo esta historia, algunas constantes que hemos detectado respecto al lugar del conocimiento en la profesión del Trabajo Social , se podrían sintetizar en:
- El planteo que para una intervención eficaz, basta con la voluntad y el compromiso. Se remite se remite la eficacia y eficiencia a cuestiones valorativas. Desde esta perspectiva, el eje que articula la profesión es la ideología, cualquiera sea su signo.
- Una posición que sitúa a la práctica como fuente de todo conocimiento, y por tanto lugar de respuestas a los problemas también teóricos. Nos remite al campo de la acción/ técnica presidiendo la profesión.
Esta segunda constante (el empirismo)se expresa en nuestra función docente cuando transmitimos a los alumnos: conocemos mientras actuamos, registren todo y luego con su sistematización producen conocimiento científico. Confundiendo así - y transmitiendo confusión- la posibilidad de producir saberes técnico instrumentales, con conocimiento científico.
Mirando el lugar de la asignaturas de Metodología de la Investigación, en la época que denominamos "desarrollismo", se comprueba que el fuerte acento tecnocrático que se asigna a la profesión se traslada a la investigación, la ausencia de debate epistemológico, la instrumentalidad que se le asigna a la investigación como herramienta del accionar del profesional en terreno, la supremacía de los contenidos referidos a procedimientos, son testigo de ello.
En el período de la Reconceptualización se pueden identificar distintos momentos en su interior, aunque todos están signados por un mismo contexto de debate teórico de la profesión y sobre todo por el contexto socio político de efervescencia que caracterizó a la Argentina previa al Golpe de Estado.
En este período se observa en pocos años disrrupciones contínuas, que impedirían cualquier acumulación lineal de conocimientos. Si el conocimiento científico es ruptura, también es acumulación y períodos como el descripto no posibilitaban ni lo uno, ni lo otro.
El hallazgo mas precioso de esta recuperación se encuentra en el año 1974, un plan nuevo y un programa que titula la materia como "Investigación Social y Acción", refleja como un viejo retrato al movimiento de Reconceptualización en el Trabajo Social, su crítica feroz a lo establecido, su ruptura con el positivismo y el desarrollismo llevado al extremo de la negación, su filiación con los postulados del marxismo (enunciados como dialéctica) y su "supuesta" metodología.
Los planes y programas de la dictadura, tienen la particular característica de mezclar contenidos de investigación con la práctica del Trabajador Social. Los ejemplos sirven de ilustración de lo que parece ser un reflorecimiento de los procedimientos científicos para fundamentar el accionar profesional, más no un lugar particular para la producción en investigación social:
Mirando nuestros propios programas de cátedra podemos descubrir criterios epistemológicos y de construcción de la currícula, que muchas veces reproducimos sin ser conciente de ello.
Al respecto y a título de ejemplo tomando una cátedra de Trabajo Social, podemos ilustrar un proceso de cambio interesante que tuvo lugar a lo largo de una década desde la última reforma del Plan de Estudios (1986) .
En 1987 vemos un programa de cátedra donde se plasma una concepción acerca de la relación teoría /práctica que privilegia las habilidades para el contacto con la realidad y el compromiso como herramientas centrales para la posibilidad de la "reflexión" ; una asociación casi directa entre la capacidad de reflexión sobre la realidad con conocimiento,... denotando la ilusión de la transparencia de lo social. Seguramente esta perspectiva puede ser explicadas como una cierta "reacción" al momento histórico que acabábamos de pasar, asociado a la idea del tecnicismo y neutralidad ideológica imperante en la currícula de la dictadura y a la ilusión de que la democracia conquistada podía correr por sí misma el velo que ocultaba la injusticia social.
Avanzando en la década, en los programas del /89/90 se evidencia una preocupación por las dificultades para lograr esa mirada crítica y reflexiva ... aparece la mirada al sujeto aprendiente, comenzamos a pensar la práctica docente, el pensarnos como docentes y con necesidad de formación pedagógica... algo no funcionaba en las concepciones con que nos movíamos.
Desde 91/92/93 en adelante, se expresa una concepción que incorpora con fuerza el componente teórico... el compromiso y las habilidades están presentes, pero se pone delante de ellas la necesidad de manejar categorías teóricas para que la comprensión de lo social sea posible, el reconocimiento del sentido común en tanto "velo" para el conocimiento de lo social, la necesidad de precisar los conceptos y categorías propias de la profesión ...
Estos recorridos son indicadores de procesos que indican que nos estamos preguntando lo que hacemos y porqué lo hacemos.
|
La identidad profesional: la práctica y la relación con el sujeto
|
Esta es otra dimensión que marca nuestra disposición a la producción de conocimientos.
Para el análisis de los hechos intelectuales y artísticos, Bourdieu propone " tres momentos necesarios y estrechamente relacionados:
- un análisis de la posición de los intelectuales en la clase dirigente.
- un análisis de las relaciones objetivas que los grupos en competencia por la obtención de la legitimidad intelectual y artístico ocupan en un momento dado en la estructura del campo intelectual.
Para poder pasar al tercer y último pasaje, es decir, construir el habitus como sistema de disposiciones socialmente constituídas que, en cuanto estructuras estructuradas y estructurantes, son el principio generador y unificador del conjunto de las prácticas y de las ideologías características de un grupo de agentes."
Algunas intentos de respuestas en esta línea de análisis parecen importantes para entender algunas resistencias y/o dificultades para la producción teórica desde el Trabajo Social ¿Qué rasgos están
habituados hoy en la práctica profesional cotidiana del Trabajo Social? ¿Qué relación tienen con los significados y configuraciones de la "cuestión social" a lo largo de la historia?
En relación al primero y segundo nivel de análisis podemos dejar planteado una posición de subordinación. El Trabajo Social se ubica en un lugar de subordinación en tanto se trata de hacer, de "poner el cuerpo", de "tocar la miseria", para poner en marcha las estrategias diseñadas por otros, también ligados a la cuestión social pero mucho más cerca de las clases dirigentes.
En relación a la pregunta sobre los rasgos profesionales
habituados, presentes hoy en la práctica profesional del trabajo social, y que tienen origen en momentos fundantes de la trayectoria de la "cuestión social", se resaltan aquellos que tienen que ver con la relación con el sujeto destinatario de nuestra intervención.
En un intento de novela institucional que podría titularse "Los Trabajadores Sociales y los pobres" - que es imposible reproducir aquí - se podrían extraer las siguientes notas que caracterizan la relación, en cuya dialéctica se construye la identidad de las partes:
- un "otro" cuyo mérito es ser considerado inepto para el trabajo ( los pobres merecedores)
- un otro cuya salvación viene de la mano del trabajo, concebido el antídoto a la ociosidad, el correctivo de los vicios del pueblo.
- una tarea basada en la creencia del tratamiento desde la moral institucionalizada y de la necesidad de disciplinamiento del otro.
- se postulan relaciones de interdependencia entre superiores y inferiores que suponían la adhesión de aquellos a quienes se moralizaba y debía por lo tanto perpetuar la situación de minoridad social de los sometidos. (" La pobreza es a la riqueza, lo que la infancia a la edad madura " -Barón de Gerando, 1829) ¿ Porqué somos las mujeres las llamadas esta tarea ?
- la asistencia a los indigentes como estrategia de moralización requería de las siguientes tareas: evaluación de necesidades, control estricto del empleo del socorro e intercambio personalizado con el cliente.
- la relación de ayuda, desigual, el vínculo moral se constituye en el lazo social que suprime la indignidad del miserable y lo vuelve a incluir en el universo de los valores comunes.
- el derecho a la asistencia se concreta ante la comprobación que otro realiza: alguien tienen que analizar, caracterizar, clasificar y a partir de allí dictaminar y otorgar. No es un derecho universal, no es un derecho que iguala, si no que diferencia de otros.
En definitiva, en el marco de un ideario de la libertad y autonomía del individuo a partir de ser dueño de sus actos y del fruto de su trabajo, este sujeto en el cual el Trabajo Social se refleja ha estado marcado por el fracaso y carencia.
Se construye así un componente de identidad del trabajo social como profesión pobre, inválida, carente, quejosa, que tiene que acreditar para estar, que no tiene un rango de igualdad con otras disciplinas, que trabaja con los que no tienen derechos.
Por otra parte, ha estado ubicado en una relación que requiere que mire, evalúe y decida acerca de lo que el otro se merece. Estamos hablando de una relación intrínsecamente asimétrica que puede expresarse en una clara expresión de Auyero , acerca de la génesis del lazo clientelar como un " lazo de amor que se transforma en lazo de dominación y este lazo de amor y amistad es perpetuado como un imaginario"
En esta relación histórica, ambos actores incorporan una historia, un juego, una estrategia....sobre estas prácticas, signficados, símbolos e imaginarios se constituyó nuestro trabajo social...
pero ... esta novela es pasado archivado ? no la vemos presentada en muchos aspectos de nuestra relación con el sistema cliente, marginales, marginados, dominados, explotados, usuarios, excluídos ?
Tiene esto algo que ver con nuestra dificultad para pensar la intervención? ¿ Subyace algo allí que entra en tensión profunda con nuestros discursos ? ¿ Profundizar en esto nos implicaría una tensión mayor con el grupo de poder con el que siempre estamos en relación ? ¿ La posición de dependencia de un "otro" que define y diseña las estrategias, es condición para no pensar/ pensarnos ?
|
Conclusiones y Propuestas ¿ Desde qué lugar pensar la producción
?
|
Desde estos distintos recorridos, volvemos a poner el énfasis en un desafío que identificamos hace tiempo pero que no consideramos que hayamos podido avanzar lo suficiente: producir teoría de la intervención.
Nuestra preocupación por discriminar estas practicas, y por insertar el debate en el campo académico y profesional acerca de las similitudes y diferencias entre investigación, intervención y la sistematización. Lo que nos interesa es plantear las lógicas y aportes específicos que cada una de estas prácticas puede hacer al desarrollo de la profesión, no debatir en torno de los pasos, métodos, ni las técnicas, ya que estas constituyen meras herramientas que pueden ser utilizadas y readecuadas en cualquiera de las practicas mencionadas.
En los últimos años, al menos en nuestro escenario de la ETS de la UNC hemos puesto un fuerte énfasis en la investigación con relación a los sujetos. Sujetos con quienes durante años compartimos un espacio social aparecían como desconocidos desde la perspectiva de la investigación, junto al imperativo de estudiar fenómenos que se vinculan a ellos. Así estudios sobre problemática de la infancia, la feminización de la pobreza, los diversos rostros de la pobreza, los valores de ciudadanía en jóvenes y adultos, etc. fueron tal vez los temas que plantearon una impronta de construcción colectiva en los equipos de investigación conformados a tal fin.
"Durante éstos años nos preguntamos de qué manera comprender dichas aristas del objeto de intervención, cómo delimitar necesidades, relaciones o saberes en tanto aristas de un objeto sin la precisión de casos concretos desde los que podamos analizar esto. Cómo precisar estrategias de intervención, herramientas técnicas, y demás elementos sin analizar los vericuetos de la vivencia del sujeto en torno a sus problemas, necesidades y realidades."
Entonces hoy nos hemos preguntado, si esta mirada no resultaba ser un camino circular a los fines de las reflexiones en el desempeño profesional, o un simple punto de fuga acerca del debate de la intervención.
Nuevamente nos referenciamos en García Salord ( ) en relación a dos ideas fuerza en su producción:
Por un lado, la presentación de la estructura conceptual como herramienta analítica, lo que significa - justamente por ser una herramienta - que de acuerdo a cómo la utilicemos, nos permite ampliar la mirada de análisis y producción sobre la profesión o no.
Por otro, la necesidad de producir Teoría de la Intervención, reconociendo tres líneas de investigación para ellos :
la investigación básica:"que permita conceptualizar los elementos constitutivos de la especificidad profesional, especialmente la conceptualización del tipo de intermediación que fundamenta la intervención profesional ... y que se retroalimenta de la sistematización de las experiencias de la práctica profesional y se origina en la problematización teórica de dicha práctica";
la investigación empírica: "que permita reconstruir a nivel diagnóstico, las experiencias cotidianas del ejercicio profesional y que supone la sistematización del quehacer cotidiano vigente de Trabajo social, fundamentalmente a través de estudios de caso del ejercicio profesional" ;
y la investigación aplicada: " que permita desarrollar procesos de intervención específicos, bajo el control y la observación,".
Como vemos, avanzar en estas líneas de investigación lleva implícito una articulación altamente necesaria: la de la academia - gremio y la academia - academia.
¿ Porqué no pensar en un proyecto articulador y que nos comprometa en este sentido ¿
Nosotras estamos dispuestas porque las distintas reflexiones y reconstrucciones históricos realizadas nos llevan a reconocer un camino que ya se empezó a andar pero sobre el que tenemos que profundizar: el de la producción de conocimientos como condición y posibilidad de una mejor formación de recursos humanos de excelencia. Camino que reafirma nuestro lugar en el mundo.
Acevedo y Bermúdez; "El desarrollo de la investigación en la Escuela de Trabajo Social de la UNC", trabajo
presentado en el seminario "Historia y Desarrollo de la Investigación Social en Argentina, Maestría en Ciencias Sociales, Fac. Der. Y Cs. Soc., UNC, Abril 1998.
Auyero, Javier, "La doble vida del clientelismo político", artículo en Revista Sociedad Nº 8, abril 1996
Berger, P. y Thomas Lukmann (1968): La Construcción social de la realidad. Edit. Amorrortu Bs.As. 1era. Edic. en castellano.
Bourdieu, Pierre;" Campo de Poder y Campo Intelectual", 1983, pags. 20,21,22
P. Boudieu, Cosas dichas.Gedisa, Bs. As.1995.
Brunner Joaquín: "Educación Superior en América Latina: cambios y desafíos". Santiago de Chile. 1990.
García Salord, Susana "Especificidad y Rol en Trabajo Social", Humanitas, Bs. As., 1991.
Mollis Mónica: en el artículo: "El sutil encanto de las autonomías. Una Perspectiva histórica y comparada". Revista: Pensamiento Universitario, Año 4, Nº 4/5, 1996.
Kamisky, G. : Dispositivos institucionales. Democracia y autoritarismo en los problemas institucionales. Lugar editorial Bs.As.1990
Schmucler, Héctor; " Universidad, Crisis y Comunicación", en Estudios N° 13, CEA, UNC, Ene-Dic 2000
Parra y Carballeda han desarrollado importantes producciones en este sentido.
Pierre Rosanvallón, " La nueva cuestión social ". Ed.Manantial. 1995.
Peralta, María Inés;" La práctica profesional y los procesos de ciudadanización: repensando los momentos fundantes del Trabajo Social", artículo en Margen Periódico de Trabajo Social y Ciencias Sociales, edición electrónica, Edición 22, Invierno 2001
Rotondi Gabriela; "Pobreza y masculinidad: El urbano marginal", Espacio Editorial, 2000.
seguir
con el siguiente artículo