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6-Ciudadanía, juventud y violencia


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Curso 4: "Malestar, conflicto y crisis en las instituciones"
Curso 5: "Construcción de espacios de participación ciudadana en las organizaciones e instituciones"
Curso 6: "Violencia institucional y convivencia ciudadana"
Curso 7: "Recuperación de experiencias y prácticas sociales"
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4-Valores de ciudadanía y prácticas solidarias
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6-Ciudadanía, juventud y violencia
 

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Los caracteres chinos que forman la palabra "crisis".
  simbolizan "peligro".
Las otras significan "oportunidad".
La colocación sugiere oportunidad generada a partir de una situación de peligro.   

 

 


Título del Trabajo: 

 

 

Ciudadanía, juventud y violencia

 





Aportes desde un trabajo en curso.
Córdoba
Julio 1998- Argentina.





Lic. Nora Aquin
Profesora Titular de la Cátedra Trabajo Social IV.
Lic. Mariana Patricia Acevedo
Profesora Adjunta de la Cátedra Trabajo Social IV
Lic.- Gabriela Rotondi
Profesora Adjunta de la Cátedra Trabajo Social V





Proyecto : Vigencia de Valores de Ciudadanía en los Jóvenes Cordobeses
Directora : Lic. Nora Aquin
Co-Directora : Lic. Mariana P. Acevedo
Mter. Cristina González
Mter. Nelly Nucci
Lic. Tercy Cousteau
Lic. Gabriela Rotondi
Escuela de Trabajo Social-Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
Programa Incentivos- SECYTH U .N .C
Delimitación temporo-espacial:
Estudio de tipo Descriptivo/ex-post-facto Transversal a realizarse durante el año 1998/99 en la ciudad de Córdoba Capital.
Unidad de análisis: jóvenes cordobeses de entre 17 y 25 años de diferentes grupos de pertenencia
( Universitarios, Sector comercio, y Jóvenes de las villas y-o barrios populares de la Ciudad de Córdoba).
1998 Diseño Cualitativo
1999 : Diseño Cuantitativo
Instrumento de recolección etapa actual : Entrevista de profundidad, con escalas de opinión.
Etapa Actual : Recolección y análisis de material cualitativo (al momento 12 entrevistas en profundidad).

 

 

 

Si Marshall viviera, a medio siglo de sus conferencias de Cambridge y en esta época de incertidumbre generalizada, de sistemas judiciales discriminatorios y de altísimas tasas de desocupación y pobreza, tendría que enfrentarse a una constatación bastante paradójica : que desde hace más de veinte años haya venido aumentando a diario la proporción de países que se proclaman democráticos, no quiere decir en absoluto que haya crecido en la misma medida la cantidad de ciudadanos que habitan el mundo.
José Nun


 


La democracia supone una construcción en dos sentidos : el tradicional, que crea arreglos políticos con efectos democráticos y el que se refiere a los entendimientos compartidos, a la cultura que la gente crea para sí misma. 
La gente construye entendimientos compartidos en relación con sus arreglos políticos, y tales entendimientos afectan el funcionamiento de los arreglos institucionales.
Son estos últimos (los entendimientos compartidos , o no ), los que interesan a nuestra investigación.
El interés se basa, al decir de Przerworsky, en que las condiciones básicas que constituyen o crean una democracia consisten en creencias compartidas, de las cuales se siguen necesarias instituciones y constituciones.

Nuestra preocupaciones se insertan en el marco de los estudios que pretenden analizar la cultura política de los individuos y grupos sociales latinoamericanos. Esto resulta necesario por el ya tradicional supuesto que relaciona la estabilidad y sostenibilidad de los regímenes políticos democráticos a cierto conjunto de valores y actitudes de sus poblaciones. 
Pero, también, podría señalarse otro importante beneficio a obtener de este tipo de estudios, que excede el ámbito estricto de los regímenes políticos y formas de gobierno: se trata de investigar las actitudes que desarrollan los sujetos sociales e informan a la vida política.
Del inmenso campo de conocimiento que se constituye cuando uno se pregunta en torno a la ciudadanía, hemos acotado nuestra indagación, en primer lugar, a la vigencia de valores de ciudadanía. Este primer cierre de campo se funda en las siguientes premisas:

1.- Las condiciones básicas que constituyen o crean una democracia consisten en cambios en creencias compartidas, de las cuales se siguen necesarias instituciones y constituciones (Przeworski, 1986). Dicho de otro modo, la manera de construir la democracia se liga ineludiblemente al campo de los valores vigentes en cuanto a lo que sea políticamente conveniente y posible, y a cuáles sean las instituciones que los sostienen.
2.- Los entendimientos compartidos, la cultura que la gente crea para sí misma, constituye un sentido fundante de la construcción de la democracia. La gente construye entendimientos compartidos en relación con sus arreglos políticos, y tales entendimientos afectan el funcionamiento de los arreglos institucionales.
3.- Un componente sustantivo del conflicto político radica en la percepción de diferencias entre los intereses de las partes, esto es, un conflicto de valores. Este conflicto de valores asume particular importancia en la Argentina. En efecto, los argentinos convivimos en una sociedad partida horizontal y verticalmente, con valores distintos y antagónicos. Ello porque la condición de las instituciones, la distribución del poder existente, los tipos de ideologías, así como los valores de los actores, fragmentan el orden social en una variedad de niveles. 
Queda así presentado un primer cierre de campo: estudiamos la ciudadanía en cuanto valores sustentados y significados a través de contenidos concretos por la población, para detectar qué contenidos de valores de ciudadanía forman parte del sentido común actual, como evidencias compartidas acerca de lo que es normal y natural.
Un segundo recorte en nuestro proyecto está dado por el sector etareo con el cual trabajamos..
Obiols sostiene que : "ya no estamos en la época de los adolescentes y jóvenes sartreanos. 


Tampoco frente a las generaciones masivamente politizadas de los años 70', gran parte de los jóvenes de fin de siglo se hallan influidos por el clima de las ideas de la postmodernidad, entendida esta como una época de desencanto, de fin de las utopías, de ausencia de los grandes proyectos que descansaban en la idea de progreso. Para el nombrado autor este desencanto se produce, porque los valores e ideales de la modernidad no se cumplieron. Dichos valores podrían ser representados por la trilogía: libertad, igualdad y solidaridad plasmados en el concepto de ciudadanía.
Para Lipovestsky (1993), cada generación reconoce y encuentra identidad en una gran figura mitológica o legendaria: Edipo como emblema de la universal, Prometeo o Fausto como espejos de la condición moderna, Narciso que se mira a sí mismo, que no tiene proyecto más allá del presente, que no tiene ideales ni utopías, como símbolo de estos tiempos.
Con cuanta certeza podemos afirmar que no poseen ideales ni utopías ?, acaso no será que lo que sucede con esta generación de los 90 tiene más que ver con el desconcierto, con la interpelación, o la sorpresa ?
Qué piensan estos jóvenes que nacieron bajo la última dictadura, hicieron su primaria durante la primavera democrática de la década del 80' y transcurrieron su adolescencia bajo los profundos cambios estructurales que instaló el neoliberalismo ?
En su escala de valores, que lugar ocupan aquellos ligados a la trilogía : libertad, igualdad y solidaridad ?
Creemos que aun no se ha tomado conciencia de los múltiples efectos posibles, políticos y culturales que la ausencia del Estado en una sociedad como la argentina puede producir en los jóvenes. Además, desconocemos casi por completo el significado de esos cambios en relación a los valores instituidos de la modernidad.
Numerosos trabajos en ciencias sociales que se preguntan sobre como y cuando se produce la socialización en lo que respecta a valores legales y políticos (COHNWHITE 1990,Renshon 1977,Sigel 1989,Tyler 1990,1994)coinciden en señalar a la juventud como periodo formativo de importancia crucial para la formación de creencias y valores sociales y políticos.
En esta fase el desarrollo cognitivo se encuentra en un momento crítico de desequilibrio, por lo que el individuo está más abierto a nuevas ideas y a la oportunidad de asumir nuevos papeles, lo que luego constituye la base de la reciprocidad moral y del sentido de la justicia (Cohn y White 1990; Kohlberg 1969; Tapp y Levine 1974). 
Retornando nuestras preocupaciones iniciales, los interrogantes que guían nuestra indagación giran en torno de :


* Indagar la vigencia de los valores de ciudadanía en los jóvenes de la sociedad cordobesa contemporánea en relación a sus prácticas.
* Detectar los valores de ciudadanía vigentes.


* Identificar contenidos de significación de los valores de ciudadanía vigentes.
* Comparar contenidos de significación de los valores de la ciudadanía según el grupo de referencia.
* Ubicar el lugar de los valores de ciudadanía en la estructura de valores vigentes en los jóvenes cordobeses.

Desde donde nos preguntamos ? 
La profesionalización de nuestra práctica está ligada con los derechos sociales de ciudadanía, garantizados por el Estado de Bienestar. En términos de OFFE (1992:74), el Estado de Bienestar se define como una serie de disposiciones legales que dan derecho a los ciudadanos a percibir prestaciones de la seguridad social obligatoria y a contar con servicios estatales organizados -entre otros, en el campo de la salud y la educación- en una variedad amplia de situaciones definidas como de necesidad y contingencia. Entre los medios a través de los cuales el Estado de Bienestar interviene, se encuentra la puesta en servicio de la experiencia profesional de los trabajadores sociales, que contribuyen, desde su lugar específico y a través de los distintos tramos de su historia, a debilitar parcialmente los motivos y razones del conflicto social. 
Esta razón de peso histórico adquiere una renovada importancia en la actualidad. En efecto, por procesos relacionados con lo que más arriba señalábamos como el ensanchamiento de la brecha entre distintos grupos sociales, en un momento de profundas mutaciones que se caracterizan por la enorme desigualdad en la distribución del ingreso y una creciente extensión de la pobreza, Trabajo Social se encuentra de cara a los conflictos más agudos de los procesos de ajuste, mediando a nivel micro entre lo que podríamos denominar la lógica de la demanda social y la lógica del ajuste. La tensión que articula a estas demandas -y que explica las características actuales de nuestro espacio de intervención- se origina, por un lado, entre las promesas de la democracia y los reclamos más urgentes de los sectores empobrecidos, y por el otro, los resultados concretos obtenidos a través del funcionamiento del régimen político (REPETTO, 1994).
Desde un segundo ángulo, el Trabajo Social aparece como una práctica social, y como tal, estructurada por una situación macrosocial estructurante. Nuestras prácticas sociales en concreto significan una intervención social con el propósito de transformar o estabilizar cierto aspecto de la realidad social. En tanto práctica social (BOWLES Y GINTIS, 1982), y distinguiendo a las prácticas por su objeto, Trabajo Social participa de características de la práctica distributiva y al mismo tiempo de aspectos propios de la práctica cultural. De manera que trabajamos con sujetos sociales que circulan y buscan satisfacer sus necesidades -materiales y no materiales- en ámbitos públicos, estatales o del ámbito de la sociedad civil, y que lo hacen en tanto han sido investidos como sujetos de derechos. Esto es, que, más allá de las diferencias, se está partiendo de una igualdad real o potencial, establecida o aplicada.




Cuando mencionamos que trabajamos con sujetos sociales que circulan en la búsqueda de satisfactores, estamos conceptualizando distintas formas de interacción entre sujetos: una de ellas es la delimitación -propia de las teorías estructuralistas- por la cual se afirma que el desarrollo interno de un ámbito es autónomo, excepto por sus límites de cambio que son establecidos por las relaciones limítrofes con otros ámbitos. Pero una segunda forma muy importante de interacción es la transferencia de prácticas a través de límites entre ámbitos. Para el caso del Trabajo Social, individuos y grupos, en su lucha cotidiana por la reproducción dentro de un mismo ámbito, intentarán a veces basarse en experiencias vividas en otros ámbitos. De manera que el funcionamiento interno de un ámbito de prácticas sociales puede promover la transformación de otros ámbitos en virtud de la participación común de individuos y grupos que transfieren sus experiencias. Con lo que queremos significar que las prácticas que se desarrollen a nivel familiar, grupal , comunitario o institucional dentro del campo de nuestra profesión, pueden, indirectamente, aportar a la constitución de ciudadanía o bien alentar procesos de desciudadanización.
Así, pues, la temática de la ciudadanía se encuentra en el centro de las preocupaciones del trabajo social en tanto profesión que actúa en el espacio público societal y público estatal; ello debido a que tanto la ampliación como la restricción de servicios sociales (ligados a los denominados derechos de ciudadanía social), se relacionan profundamente con la dimensión de vigencia de la democracia política y social; y al mismo tiempo con la capacidad de demanda de distintos actores sociales. 
Encubierta por el Servicio Social Tradicional, negada por el movimiento de reconceptualización y recuperada en los años 80, la cuestión de la ciudadanía vienen ocupando espacios cada vez mayores en las discusiones sobre la profesión.
Por otra parte se puede afirmar , y ello no es poco, que los procesos en que interviene Trabajo Social pueden facilitar la efectivización de la ciudadanía dado que la profesión intervienen en la integración de diversos aspectos de acciones y programas que vienen a atender un conjunto diversificado de derechos.
De todo esto, la importancia teórica y la utilidad práctica que cobra la indagación sobre la ciudadanía para nuestra profesión, sobre todo considerada ésta como actividad deseable, esto es, reconociendo la inextrincable relación entre calidad y extensión de la ciudadanía y la participación de todos y cada uno en la comunidad política de pertenencia.
Juventud, ciudadanía y violencia urbana
Del vasto y complejo campo teórico que implica abordar la ciudadanía, y de la multiplicidad de lecturas posibles de los testimonios de nuestros entrevistados, en el presente apartado, intentaremos hacer dialogar tres categorías centrales en nuestra investigación, y que resultan pertinentes compartir en este encuentro : Juventud, Ciudadanía y Violencia Urbana. Las dimensiones centrales en que organizamos testimonios y aportes teórico-conceptuales, emergen desde las enunciaciones que realizan los jóvenes en torno de :

 

Pobreza, Desocupación , Desigualdad.

La discriminación : sus múltiples facetas.

La Falta de Libertad como violencia : el no poder.

La relación con la Policía o Policías y ladrones

Algunas Categorías centrales desde donde analizar la relación

Ciudadania-Juventud :

La categoría de ciudadanía concita en la actualidad un interés que no lograba hace veinte años, adquiriendo una capacidad de resonancia no alcanzada hasta ahora en su propia historia, y ello por razones tanto de orden teórico como político. El interés teórico del término puede deberse a la capacidad de la ciudadanía para integrar las exigencias de justicia y pertenencia. Políticamente, se señala como escenario del resurgimiento del interés que comentamos, por un lado, la tendencia instalada de creciente indiferencia de los ciudadanos en su calidad de votantes; por otro, el pluralismo en aumento, concomitante con el florecimiento de múltiples ejes de diferenciación social, en medio de exigencias cada vez mayores de adaptación a las nuevas reglas de juego impuestas por la globalización, lo cual provoca una crisis en las identidades políticas. La ciudadanía, pues, aparece como preocupación política, en medio de un proceso de desidentificación política y de pérdida de confianza en las instituciones democráticas (Kymlicka, 1997; Paramio, 1998). Preocupación que nos atañe a nosotros mismos como ciudadanos; de ahí la dificultad adicional que se presenta en el abordaje de este tema, en tanto requiere un esfuerzo mayor de separación analítica entre la mirada teórica y la mirada política, entre lo que encontramos y lo que desearíamos encontrar.
Ahora bien; los autores coinciden en reconocer a la noción de ciudadanía múltiples sentidos: se discuten sus distintas concepciones, sus contenidos, su status, sus significados, su genealogía, su relación con la tensión público-privado, De manera que distintos autores le otorgan, teóricamente, significados muy distintos y le imprimen, políticamente, valores muy divergentes. Sus componentes centrales -pertenencia, jerarquía, igualdad, desigualdad, virtud, derechos, deberes- adquieren mayor o menor relevancia según el momento histórico en que se inscriba el análisis de la ciudadanía. Con lo que estamos diciendo que no hay una "esencia" atribuible a la ciudadanía, sino que la ciudadanía contiene todos estos elementos, a la vez que no contiene a ninguno de manera particular y definitiva. 

¿Qué ciudadanía?

Son múltiples las vicisitudes del concepto, desde la ciudadanía de la ortodoxia de postguerra representada por la ineludible exposición de Marshall, y la ciudadanía de la era postcomunista (Zolo, 1993). Podemos hablar de diferentes crisis de la noción y de la condición de ciudadanía, producto de los cambios en la identificación política que han provocado las transformaciones sociales y estructurales del último cuarto de siglo, y que son consecuencia tanto del período de desarrollo de la postguerra como de la crisis posterior del modelo en que aquel crecimiento se basó. Asistimos a un momento de ruptura entre ciudadanos y dirigentes, enmarcada en un proceso de crisis de representación, de las palabras, de identidades individuales y grupales; viene perdiendo entidad el ciudadano dotado de las mismas capacidades y derechos




Ciudadanía civil, política y social

En Marshall civil, política y social, corresponden a fases y componentes de desarrollo de la ciudadanía. La ciudadanía civil otorga al individuo un conjunto de derechos asociados a la libertad: libertad de palabra, de circulación, de pensamiento, de religión, de propiedad, de contrato, de justicia independiente, de igualdad ante la ley. Por su parte, la ciudadanía política reconoce el derecho al sufragio, a la participación política en calidad de elector o de dirigente. Y finalmente, la ciudadanía social atribuye a los sujetos el derecho a un nivel adecuado de educación, de salud, de habitación y de seguridad social, acorde a los estándares existentes en la comunidad política de que se trate. 
Ciudadanía como derechos o como derechos y virtudes.
La posición clásica de la ciudadanía como posesión de derechos es desarrollada por Marshall en "Citizenship and Social Class", escrito en 1949, esto es, en plena segunda post guerra. Considera a la ciudadanía en tres dimensiones: la civil, la política y la social, y definiéndola como la fuerza opuesta a la desigualdad entre las clases sociales, en tanto se trata de derechos universales que comparten todos y cada uno de los miembros de una comunidad nacional. La ciudadanía civil se corresponde con los derechos legales (libertad de expresión y de religión, derecho a la propiedad y a ser juzgado por la ley). La ciudadanía política se refiere a los derechos a participar en el poder político, ya sea como votante o mediante la práctica política activa; y la ciudadanía social se refiere al derecho de gozar cierto standard mínimo de vida, de bienestar y de seguridad económica.
La idea de ciudadanía con fuerte predominio de los derechos, ha sido cuestionada desde distintos ángulos, tanto teóricos como políticos. Pese a su procedencia muy diferente, tales críticas apuntalan la necesidad de incorporar las obligaciones, responsabilidades y virtudes como constitutivas de la ciudadanía.
Valores
En cuanto a los valores, las preferencias rigen la práctica social en sus diversos ámbitos -sea el trabajo, la producción científica, los vínculos personales y sociales u otros-. Los valores se identifican como preferencias que tienen vigencia para la mayoría de los integrantes de una sociedad y que están socialmente regulados. No son una esencia, no vienen dados en la naturaleza de los objetos ni de los sujetos, sino que son constituidos por los hombres. La relación entre los hombres se desarrolla en un tiempo y espacio determinados, y en esa historicidad cada sociedad instituye valores en relación con el medio específico en que desarrolla su existencia. Una vez instituidos, hay valores que perduran y que se tornan universales, en tanto tienen vigencia en cualquier tiempo y espacio, y hacen referencia al vínculo específico de los hombres en cuanto seres humanos: la socialidad. En la existencia cotidiana estos valores son interpretados, asumiendo un contenido de significación concreto y un lugar particular en la jerarquía de valores de una sociedad o sector de la misma. De ahí que el carácter universal e histórico de ciertos valores no son excluyentes.

Siendo los valores preferencias generalizadas y reguladas socialmente, las formulaciones normativas que rigen el comportamiento social son también un espacio de expresión de los mismos; puesto que en las sociedades complejas las exigencias sociales se expresan con carácter de norma, pues deben regular los comportamientos, articulando la diversidad contradictoria de intereses sectoriales y de motivaciones particulares. Estamos diciendo entonces que las leyes portan valores.


También son portadores de valores los usos y costumbres propios de cada sociedad, cuyos modos de vida contienen reglas de comportamiento generales y cotidianas que explicitan preferencias axiológicas, de orden abstracto y concreto, y que producen significados que tienen vigencia en el trato cotidiano y en múltiples esferas de relación a través de juicios de valores que se expresan en directivas.
El comportamiento cotidiano se rige por una heterogeneidad de valores, niveles y contenidos que varían en las diferentes esferas de relación que constituyen la práctica social: trabajo, convivencia cotidiana, religión, satisfacción individual, etc. Ello da lugar a la coexistencia de diversos sistemas de valores considerados legítimos por diversos grupos sociales. Cada grupo o instancia, al dar prioridad y significado a dichos valores de acuerdo con determinadas posiciones de sujeto, produce versiones de valores singulares, que son internalizadas por los individuos con la mediación de una historia familiar e individual. 
Por otra parte, la formación de valores no solo implica la transmisión, como actitud intencional de formar en ciertos y determinados valores que tiene como resultado la aceptación de éstos, sino que también supone la elección e internalización de las referencias axiológicas que se articulan en las diferentes esferas de relación en las que participa un individuo. De ahí la afirmación de que la formación de valores, al desarrollarse en un proceso normativo, articula dos supuestos contradictorios: la subordinación y la elección. Si hablamos de formación de valores y no de adoctrinamiento, la interiorización del valor implica además el desarrollo de la capacidad de elección, ya que los valores son preferencias conscientes e inconscientes, por lo cual la elección axiológica no se resuelve por azar. Pero la capacidad de elección se desarrolla articulada al supuesto de subordinación de lo normativo y sus concomitantes de autoridad y sanción; lo que indica históricamente la presencia de la coerción, el autoritarismo, la represión y la imposición. Esta situación pone en evidencia que la posibilidad de elegir es una realidad condicionada. En la elección, cada sujeto recupera y sintetiza en sí mismo, en forma singular, las referencias, tendencias y resultantes de la dinámica social y de una historia familiar e individual. Por lo que en la decisión de la preferencia intervienen referencias y motivos que los mismos sujetos articulan sin percatarse. 
Juventud o Jóvenes ?
El concepto de "juventud" es polisémico, en tanto encierra muy variados significados, según el punto de vista disciplinario (demográfico, psicológico, biológico, sociológico, etc.) que se adopte, la cultura , y sociedad o sector social que se esté examinando para discernir los atributos o características que se le adjudican. 
En la literatura especializada existe consenso en torno a la necesidad de pensar a la juventud destacando su heterogeneidad sin perder de vista su homogeneidad. En el primer sentido, se señala que la enorme diversidad en términos socioeconómicos, culturales, geográficos, étnicos, etc., que atraviesan al conjunto hace más pertinente referirse a los "jóvenes" que a la juventud. 
En el segundo, se define un nivel de homogeneidad específica en cuanto a: 1) una demarcación etaria, diferencial por sociedad y momento histórico, 2) una problemática central, esto es, la adquisición de la identidad individual y social de los sujetos y el logro de la autonomía personal, y 
3) el acceso al status de ciudadanía, como sujetos de deberes y derechos. 
En lo concerniente a la demarcación etaria, se ha extendido el criterio estadístico empleado por las Naciones Unidas, conforme al cual demográficamente los jóvenes componen el segmento poblacional comprendido entre los 15 y 24 años de edad, inclusive. 

En ocasiones, estos límites son matizados: el inferior, en virtud de las diferencias entre países en materia de obligatoriedad educacional y edad mínima para el trabajo legal, y el superior, en virtud de que en muchos lugares se observa una cierta tendencia a retrasar la salida de los jóvenes de sus hogares de origen, junto a una prolongación de la permanencia en el sistema educativo hasta la obtención de credenciales educativas que respalden una mayor competitividad en el mercado laboral. 
Habitualmente, a la hora de conceptualizar a la juventud, se acepta dividirla en dos subetapas: la adolescencia y la juventud adulta. La primera abarcaría entre los 13/15 y 18/19 años, siendo a su vez divisible en pubescencia, pubertad y adolescencia propiamente dicha. Se caracterizaría por ser un período de búsqueda de la identidad sexual y de género, de oscilación de roles entre los de la niñez y la adultez mediatizada por las elecciones parciales entre los modelos familiares y sociales, y de cambios psicofísicos que continúan a los comenzados en la prepubertad. La segunda -la de los jóvenes plenos, o mayores, o propiamente tales- abarcaría entre los 18/20 y los 24/25 años, y se caracterizaría por la consolidación de la autonomía, los derechos y las responsabilidades de una forma viable. En la mayoría de las sociedades, esta fase coincide con la asunción de la plena ciudadanía de derechos y responsabilidades. 
De acuerdo al último Censo Nacional de Población y Vivienda, en 1991 había en el país 2.850.104 individuos de 15 a 19 años, y 2.454.119 de 20 a 24, que representaban, respectivamente, el 8,74 % y el 7,52 % de la población total. Si se les añaden los 2.304.210 de 25 a 29 años, los jóvenes -en la versión demográficamente más ampliada del segmento- son en conjunto el 23,32 % de los argentinos. 
El 19,95 % de los jóvenes de 15 a 19 años vive en hogares con NBI. Lo propio ocurre con el 19,53 % de los de 20 a 24, y con el 20,24 % de los de 25 a 29. 
En la Argentina se verifica una constante que se repite internacionalmente, la de que los jóvenes (pobres y no pobres) son uno de los sectores de la población más afectados por los problemas de empleo.
Se estima que anualmente pugnan por incorporarse al mercado de trabajo alrededor de 450 mil nuevos demandantes. La gran mayoría de ellos son jóvenes, la gran mayoría, a su vez, encuentra serias dificultades en concretar su aspiración de emplearse. 
Las tasas de actividad siempre son más altas entre los jóvenes pobres que entre los no pobres. Y también entre los jóvenes plenos que entre los adolescentes, y entre los varones que entre las mujeres, cualquiera sea la situación de pobreza/no pobreza 
Datos de la segunda onda de 1992, estos arrojaban que entre los varones pobres la tasa de desocupación de los de 15 a 19 años era de 41,7 (versus 17,1 en los no pobres), y la de los de 20 a 24 años era de 35,9 (versus 8,9 en los no pobres). Entre las mujeres pobres, la desocupación llegaba al 66,2 en las de 15 a 19 años y al 58,4 en las de 20 a 24 años (versus 12,1 y 7,9, respectivamente, en las no pobres).
Diversos estudios han puesto de relieve que los jóvenes ocupados pobres son asalariados que, en su inmensa mayoría, trabajan en puestos precarios, inestables y sin beneficios sociales, desarrollando tareas de escasa calificación. 
Muchos de los riesgos de enfermar y morir que comprometen a los jóvenes se asocian a causas evitables. La primera causa de muerte y daño entre ellos se corresponde con una variada accidentología, en gran parte prevenible.



El déficit de espacios e instancias dirigidos a la contención emocional y afectiva, al estímulo de las capacidades recreativas y a la recreación de los jóvenes deviene a menudo en que su tiempo libre se torna en "tiempo muerto", cuando no en "tiempo de riesgo". Ese tiempo de riesgo, sumado a los abandonos de la escuela y a las frustraciones en el mercado de trabajo, pueden propiciar la adopción de adicciones que cubran el vacío encarnado en una vida para la cual parece imposible o muy difícil vislumbrar un proyecto.



Juventud, ciudadanía y violencia urbana :

Pobreza, Desocupación y Hambre como injusticia o de como los jóvenes sienten que se vulneran derechos sociales :

Ante la pregunta : Si tuvieras que nombrarme los problemas más importantes que hay en la sociedad, cuáles dirías que son y por qué ?, el orden fue similar, la pobreza, y la desocupación aparecen como los problemas mejor ranqueados en el imaginario de nuestros entrevistados :
La pobreza, la falta de justicia en todo sentido. Sin justicia no pasa nada, nos siguen molestando como quieren, total, la justicia perdona al `poderoso. Y con la pobreza faltan fuentes de trabajo (Adrián 25 años)

Te doy un ejemplo ?, en la educación, mucha gente viene con sus desigualdades de origen, por el contexto en que está, por sus recursos. En ese sentido, la igualdad , la solidaridad, la justicia, son todos valores que deberían ser más importantes(Andrea 18 años).
Primero la justicia, la pobreza, la falta de trabajo, derechos adquiridos por el pueblo argentino, en aquellas victoriosas épocas donde justicia social, e igualdad no sonaban como utopías lejanas, sino más bien como concreciones postergadas.
Cómo no sentir que los problemas más graves en nuestro país son las falta de trabajo y la injusticia, cuando los jóvenes son las víctimas privilegiadas de estas colisiones permanentes ?
Me siento como discriminada, porque no saber otro idioma...aparte no es un trabajo para que te pidan saber inglés, para reponer góndolas en un súper. Cada vez te exigen más, y en mi caso, que soy madre soltera, menos laburo consigo. (Viviana , 25 años).
Y, la falta de trabajo, el hambre, el estudio que nos falta. Yo te puedo decir , estoy acá todos los días (en la sede dela Unión de Organizaciones de base), y siempre llega alguien diciendo : que no tengo para la leche, que fui a buscar laburo y no encontré, lo más fundamental es la falta de laburo, el hambre, después viene la falta de vivienda, de salud, un montón de otras cosas. (Carlos 22 años)

Yo prefiero que todo el mundo tenga trabajo, que es lo más importante. El trabajo es lo mas importante, si hay mucha gente que no tiene ni para comer, y hay muchos que tienen y no nos quieren dar nada (Pablo, 22 años)

Marshall sostiene, con toda exactitud, que derechos civiles, políticos y sociales se distinguen entre sí en cuanto a su tensión respecto a la igualdad. En efecto, los derechos civiles no colisionan con la lógica del mercado, sino que por el contrario, tienen un efecto sinérgico. Los derechos políticos, por su parte, dado que suponen la inclusión de grupos anteriormente excluidos de la arena política y de las luchas que se desarrollan en su seno, colocan una dura valla a la vía revolucionaria violenta, consolidando la perspectiva reformista como modo de dirimir los conflictos político-sociales. En cambio la tensión que señalábamos adquiere su máxima expresión en el terreno de la ciudadanía social, en tanto la misma debilita al desarrollo capitalista, a la vez que encuentra un límite en el sistema de estratificación social propio del capitalismo. Tensión que aparece claramente en el testimonio de todos y cada uno de nuestros entrevistados. Falta de trabajo, pobreza, hambre, como violación de derechos sociales, como conculcación de derechos adquiridos, como colisión, como falta de equidad.
De manera que, y según el propio Marshall -que sin duda asume una visión optimista en cuanto al desarrollo de la ciudadanía (Giddens, 1982) en esta dimensión adquiere su máxima tensión la relación entre igualdad y libertad. Si bien la ciudadanía social no modifica la estructura de la distribución de la riqueza y el ingreso resultantes de la asignación de recursos producidos por el mercado, sí puede alterar su forma. Además -y esto es muy importante- los derechos sociales desarrollan capacidades, habilitan en el ejercicio de derechos y por tanto generan actores capaces de disputar en el terreno político, porque, como más adelante veremos, nuestros jóvenes sienten que su palabra no vale, su voto es casi una farsa, y en algunos casos, ni la muerte cercana aparece como derecho violado
Sin equidad no es posible la otredad : ni siquiera la competitividad económica es sostenible si continúan creciendo las distancias sociales.


 

Discriminación, diferencia, igualdad, libertad ?

Estoy pensando que hay dos tipos de represiones., una más de tipo cultural, que uno se reprime con ciertas cosas. Estoy pensando concretamente por ejemplo en el tema del derecho a elegir las prácticas sexuales, o que uno quiera consumir drogas prohibidas.
Y otras, cosas como que con el asunto de los jóvenes y los boliches. La otra vez fuimos a un boliche, y había unos tipos cuidando la puerta y pasamos, pero al chico que iba delante mío lo señalaron y le pidieron documentos, yo no sé si por los documentos, o por la ropa, pero no lo dejaron pasara (Pablo).
La igualdad aparece determinante cuando de lo que se trata es de un plafon básico de acuerdos y respeto a las diferencias : el color de piel, la ropa, el sector social, parecieran, para estos jóvenes no tener que ser motivos de discriminación y o trato diferencial por parte de los mismos jóvenes o de otros (en este caso, la sociedad, los adultos). 
Una primera lectura de los testimonios de nuestros jóvenes, indicaría que prima la idea de libertad negativa, entendida como la ausencia de coerción, con la libertad de movimiento que no debe condicionar la libertad de acción de los individuos como intereses privados. Algunos autores reconocen que esta idea de libertad concreta la autonomía del individuo frente a la comunidad, pero por otro lado, prescribe una noción de ciudadanía pasiva, restringiendo el margen a los procesos de igualdad.
Por caso, recuperemos el testimonio de Carlos :
Para mí eso está mal, si vos tenéis plata y pagas, porque no podes entrar,. Si yo soy un ciruja y tengo para ir al Gatto (conocido restaurant cordobés), si pago, por que se fijan si soy negro o como me visto. Eso te hace sentir muy mal. (Carlos).
Claramente, (y testimonios como este hay varios), Carlos demanda su derecho a ser diferente, pero en ningún momento pone en tensión la diferencia y la igualdad (como proceso de disminución de las diferencias político jurídica, económicas, sociales).


Si acordamos que la ciudadanía es, constitutiva del proceso de igualación, la oposición entre individuo y comunidad se nos aparece claramente. Y no solo desde los debates teorico-politicos, sino que nuestros jóvenes, en principio, estarían privilegiando una idea de libertad negativa, lo que llevaría a una ciudadanía pasiva, y por consiguiente al privilegio del individuo sobre el colectivo. De allí que surjan quejas y reclamos mas que la posibilidad de demandas sociales.
No se como explicarte, pero creo que los jóvenes no se sienten escuchados por la sociedad . A nivel de la escuela, por ejemplo, no hay comunicación, la escuela debería ser un lugar donde el joven se inserte, y no, te expulsa, no te muestra nada que sirva.(Andrea)
Sabés que siento, que la misma sociedad no nos dá espacio a los jóvenes, y si sos de un barrio carenciado, menos . Yo conozco chicos que cambian la dirección cuando buscan trabajo, o ponen un teléfono trucho. Como para no sentirte discriminado, y si no vas con ropa más o menos ni te cuento. (Viviana)
Para mí la desocupación es un problema que va junto al de la discriminación, porque somos los que menos posibilidades tenemos, y encima te cierran la puerta en la boca. (Viviana).
Abordando el tema de las identidades ciudadanas, Mabel Bellucci, parafrasea genialmente a Ana María Fernández y plantea que : la naturalización de la injusticia no es un proceso espontáneo, por el contrario, hay que producirlo. Vale decir : hay que producir y reproducir incesantemente las condiciones que lo hagan posible. Para ello, uno de sus puntos estratégicos es lograr que la discriminación de grupos e individuos, el reparto desigual del poder, la riqueza, y los bienes simbólicos y eróticos, parezca natural.
Al menos para el caso de los jóvenes con quienes venimos trabajando, este proceso parecería estar aún a salvo, ahora bien, la pregunta que se impone, de manera inmediata es : 
estos jóvenes que repudian la discriminación, que parecen sentirse y reclamar igualdad, qué actitudes toman o tomarían ante casos concretos de discriminación de ellos o de sus pares ?
Reaccionarían ?
tomemos por caso el ejemplo de Andrea que comenta :
Todos tendrían que poder entrar a un boliche, si todos pagan igual. Por qué no entran ?, y porque son morochos, porque están vestidos de manera diferente. A mi no me pasó, pero he visto chicos que no los dejan entrar por eso. (Andrea). 
Los jóvenes reclaman igualdad (para ellos y los otros), pero nuevamente pareciera reiterarse la idea de igualdad desde libertad negativa. Igualdad, que cada uno sea como es, y que el resto lo respete, podría ser la frase que sintetice las ideas de los jóvenes.
Con lo que la noción de ciudadanía a la que se ligaría suposición seria a una ciudadanía pasiva como ya hemos mencionado, colocando el énfasis en los derechos civiles y políticos (que como ya hemos mencionado no tensionan con la idea de igualdad, puesto que no van en contra de las desigualdades propias del mercado, ni con las diferencias políticas, por el contrario, las exaltan y protegen.
Ruben Lo Vuolo (1995) instala la problemática de los derechos de ciudadanía en América Latina y en Argentina, diciendo "la forma no evolutiva en el avance de los derechos de ciudadanía en América Latina es evidente, todavía se viven transiciones democráticas que aparecen como ejemplos claros de una lucha conjunta por la obtención de las tres dimensiones de la ciudadanía. Argentina, después del terrorismo de estado, es un ejemplo claro: aún se sigue luchando por la plena vigencia de los derechos civiles y políticos, al tiempo que se desmantelan las instituciones creadas para garantizar la ciudadanía social, a la vez estas instituciones típicas de la ciudadanía social se crearon y desarrollaron en ausencia de derechos civiles y políticos".
En éste marco el debate en torno a la idea de Justicia cobra relevancia para el análisis de la perspectiva social de la ciudadanía, y así también el análisis que realicemos en torno a la situación de equidad /inequidad de los jóvenes en el contexto social. 
En ésta línea y partiendo de un concepto concreto de equidad " un concepto de equidad " El concepto de equidad no responde aquí a una visión individualista, que vincula "posición " con " esfuerzo", independientemente de los niveles de desigualdad existente en la sociedad. Como la estratificación social se relaciona más a nuestro juicio , con la estructura de poder existente que con la " indolencia " de ciertos sectores sociales , el concepto de equidad aquí empleado trasciende la acepción individualista , sin rechazarla, incorporando una dimensión social : equidad implica en primer lugar , reducción de las desigualdades sociales." ( Isuani 1996)
Esta idea de equidad que se plantea desde la perspectiva de algunos jóvenes entrevistado, se vincula fuertemente a las posibilidades de trabajo analizadas por los jóvenes y a la percepción de discriminación que manifiestan .
" El acceso al trabajo, antes era que tenías que terminar el 3er. año, y podías llegar a un laburo mas o menos, por ej. empleado de comercio, después te pidieron secundario competo ...si no tenés te ibas a clima, albañil, ahora te piden secundario completo, inglés computación, miles de cosas....y hay algunos que no llegan nunca, y el que no llega... vos viste quedas de peón de albañil... o ... si sos taxista te piden secundario o si terminaste una carrera universitaria te piden eso, tenés que tener un título para ser taxista...tengo y quinto para clima, para barrer, y así no tenés igualdad. Y el que tiene muchas cosas si tiene igualdad, pero para ser empleado de comercio...pero hay otros sin educación quedás en albañil, ciruja, lo que se sea..." Carlos
En éste planteo Carlos alude a la trayectoria social de aquellos que buscan trabajo y no consiguen, involucra al sujeto en un tránsito que le permite o no obtener trabajo, y señala no llegás nunca !.Desde el lugar y posición desde la que él analiza la cuestión.
Sin embargo ésta forma de mirar la cuestión desde un sector - urbano marginal - al que él pertence difiere de otras perspectivas.
Porque para mi hay mucho trabajo, y a la vez no hay. Yo he visto mucha gente que a mi me encarga si sé algo. O sea la gente quiere trabajar pero no consigue... El gobierno no se tiene que meter. Cada uno tiene que saber arreglárselas ." Nancy. Esta mirada alejada de las trayectorias de los sujetos, se presenta interpelada y (tal vez revisada ) cuando la trayectoria que analizamos es la de la misma entrevistada . Por ej, ante las el análisis de las igualdades /desigualdades.
Si hay bastante desigualdad .Porque hay gente que no sabe compartir ,quiere mas que uno, mas que los demás... yo quería estudiar y no pude. Nancy.
Esta tensión entre "trayectoria social del sujeto y posibilidades de acceso a " es reiterada en diversos entrevistados y ante diversos temas , pero casi que constituye una constante , aun presente de manera contradictoria como en el caso de Nancy, o fuertemente asimilada en relación a las posibilidades de los ciudadanos de "vivir con derechos". 
Es como si se tomara a la cantidad de ciudadanos como si cada uno tuviera iguales derechos e iguales posibilidades, me parece que algunos ciudadanos influyen mas que otros., por ej. en cuestiones económicas o de ubicación respecto del poder, por eso no se si todos los ciudadanos influyen de la misma manera .Pablo 
La discriminación : sus múltiples facetas, o de como se vulneran libertades individuales (entendidas como libertad de expresión, religiosa, moral o de conciencia y de discriminación racial, étnica o de género)
"...los hombres no eligen nunca valores, del mismo modo que no eligen nunca el bien ni la felicidad. Siempre eligen ideas concretas, fines concretos, alternativas concretas, sus concretos actos de elección están naturalmente relacionados con su actitud valorativa general, del mismo modo que sus fines lo están con su imagen del mundo. su actitud valorativa se robustece en el curso de los actos concretos de elección..."(A.Heller op.cit.) 

" Estoy pensando que hay dos tipos de represiones., una más de tipo cultural, que uno se reprime con ciertas cosas. Estoy pensando concretamente por ejemplo en el tema del derecho a elegir las prácticas sexuales, o que uno quiera consumir drogas prohibidas.
Y otras, cosas como que con el asunto de los jóvenes y los boliches. La otra vez fuimos a un boliche, y había unos tipos cuidando la puerta y pasamos, pero al chico que iba delante mío lo señalaron y le pidieron documentos, yo no sé si por los documentos, o por la ropa, pero no lo dejaron pasara (Pablo).

La libertad, en términos de derechos individuales, aparece como expresión contundente ante ciertos hechos, o derechos conculcados : prácticas recreativas, acceso a trabajo. 
Sin embargo se vuelve contradictoria cuando se trata de generalizar ciertas prácticas: por ej. el aborto, por ej. la venta de drogas y el mismo consumo. 
La igualdad aparece determinante cuando de lo que se trata es de un plafon básico de acuerdos y respetos a las diferencias : el color de piel, la ropa, el sector social, parecieran, para estos jóvenes no tener que ser motivos de discriminación y o trato diferencial por parte de los mismos jóvenes o de otros (en este caso, la sociedad, los adultos). 

Para mí eso está mal, si vos tenés plata y pagás, porque no podes entrar,. Si yo soy un ciruja y tengo para ir al Gatto (conocido restaurant cordobés), si pago, por que se fijan si soy negro o como me visto. Eso te hace sentir muy mal. (Carlos)
No se como explicarte, pero creo que los jóvenes no se sienten escuchados por la sociedad . A nivel de la escuela, por ejemplo, no hay comunicación, la escuela debería ser un lugar donde el joven se inserte, y no, te expulsa, no te muestra nada que sirva.(Andrea)

Sabés que siento, que la misma sociedad no nos dá espacio a los jóvenes, y si sos de un barrio carenciado, menos . Yo conozco chicos que cambian la dirección cuando buscan trabajo, o ponen un teléfono trucho. Como para no sentirte discriminado, y si no vas con ropa más o menos ni te cuento. (Viviana)
Para mí la desocupación es un problema que va junto al de la discriminación, porque somos los que menos posibilidades tenemos, y encima te cierran la puerta en la boca. (Viviana).
La idea de decisión cuando implica algo tan particular - que sucede en el cuerpo de - en alguno de los casos no considera siquiera las diferencias por ej. de información que pudieron o no haber tenido las jóvenes ante un embarazo no deseado.
Yo vengo de un colegio católico en el que me enseñaron mucho sobre eso de cómo se hacen los abortos, y nunca estuve de acuerdo. Ana
.



Estoy totalmente en contra del aborto, en todos los casos.Será decisión de cada persona pero para mi el aborto no va. Nancy.
Yo no estoy a favor del aborto, para nada. Yo creo que cada uno ,cuando decide tener relaciones sexuales y piensa en la posibilidad de embarazo, uno se tiene que hacer responsable,pero es una realidad sobre todo en la gente de menos recursos, que por ahí no está suficientemente informada o no tiene posibilidad de conseguir anticonceptivos. Andrea.
Donde se incluyen las diferencias , mas allá de la opinión personal de acordar o no con la práctica, marca una pauita diferente, que deja el margen de la diferencia del acceso a información o el recurso.
Abordando el tema de las identidades ciudadanas, Mabel Bellucci, parafrasea genialmente a Ana María Fernández y `plantea que : la naturalización de la injusticia no es un proceso espontáneo por el contrario, hay que producirlo. Vale decir : hay que producir y reproducir incesantemente las condiciones que lo hagan posible. Para ello, no de sus puntos estratégicos es lograr que la discriminación de grupos e individuos, el reparto desigual del poder, la riqueza, y los bienes simbólicos y eróticos, parezca natural.
Al menos para el caso de los jóvenes con quienes venimos trabajando, este proceso por momentos, parecería estar aún a salvo, ahora bien, la pregunta que se impone, de manera inmediata es : 

¿ estos jóvenes que repudian la discriminación, que parecen sentirse y reclamar igualdad, qué actitudes toman o tomarían ante casos concretos de discriminación de ellos o de sus pares ?
Reaccionarían ?

Sin embargo vemos que esa idea de " a salvo " plantea diversas fisuras en lo que respecta a ciertas problemáticas como las señaladas.
Tomemos por caso el ejemplo de Andrea que comenta :
Todos tendrían que poder entrar a un boliche, si todos pagan igual. Por qué no entran ?, y porque son morochos, porque están vestidos de manera diferente. A mi no me pasó, pero he visto chicos que no los dejan entrar por eso. (Andrea). 
En el caso de Delia aparece la misma cuestión en relación a los boliches 
Porque...por ej. donde vamos tenés que ir con zapatos. Y yo pienso que no tendría que ser así porque tienen que aceptarlo como se es la persona. ( Delia )

Sin embargo en la contracara de éste planteo aparece - y también en relación a espacios públicos - una diferencia en relación a como se visualiza el caso de los derechos a estudiar en torno al caso Montserrat :
-Y los muchachos jóvenes que querían que no entren las mujeres ¿ Qué te pareció ? 

Mal porque que se creen que se han comprado la escuela ? Las mujeres tienen derechos a que el colegio sea mixto. ( Nancy)
Y yo pienso que están .. que tienen razón porque en ese colegio eran varones...y bueno y le sacaron derechos a los varones...y bueno...yo pienso que hay que que ver en el visto de ellos...porque les cuesta cambiar eran todos varones y ahora que sea mixta le cuesta...(Delia)

Esta idea de las mujeres " sacando derechos " aparece contrapuesta en relación al planteo de los boliches. Ambos espacios ( boliche y escuela ) ámbitos público donde se ponen en juego de diferente manera los derechos de jóvenes , de distinto género. Es evidente que en éste caso es diferente la percepción de discriminación por género, hasta el punto de ubicar - en el caso Delia - a las mismas mujeres jóvenes como discriminadas.
Del mismo modo , y al tratarse de derecho por ej. a los anticonceptivos, vemos matices propios de los sectores a los que pertenecen Nancy y Delia.
Esta intrincada historia, podría ser, por caso, una de las fuente de explicaciones para entender la relación de los jóvenes con sus derechos. Y , a las relaciones de los jóvenes con : la democracia.

La democracia

Libertad es hacer lo que se quiera no ? pero absolutamente lo que se quiera. Pero la solidaridad me parece un valor importantísimo, , no dejar que nadie se muera de hambre por ejemplo, y eso tiene que ver con la situación económica, y un montón de otras cosas. Si libertad es que cada uno haga lo que quiera, o que la gente se muera de hambre, entonces no...(Pablo)
Me parece que la libertad es sinónimo democracia, vá eso dicen, porque ahora, o no es sinónimo o no la estamos respetando a la democracia. 

Cuál sería el buen sentido de la democracia ?

O sea, no hay conciencia en la gente en reclamar por sus derechos, por su laburo, por el hospital público, la sociedad está muy pasiva, o muy casada con el gobierno, o muy descreida. (Carlos).
Nos preguntábamos en nuestra fundamentacion :
Qué piensan estos jóvenes que nacieron bajo la última dictadura, hicieron su primaria durante la primavera democrática de la década del 80' y transcurrieron su adolescencia bajo los profundos cambios estructurales que instaló el neoliberalismo ?
Y advertíamos ¨aun no se ha tomado conciencia de los múltiples efectos posibles, políticos y culturales que la ausencia del Estado en una sociedad como la argentina puede producir en los jóvenes. Además, desconocemos casi por completo el significado de esos cambios en relación a los valores instituidos de la modernidad.
Pareciera que repecto a esta cuestión, más que sorpresas, algunas de nuestras intuiciones se estar
ían confirmando.
En nuestros borradores, al formular el proyecto decíamos : los jóvenes de hoy se jugaran por la democracia ?
Ellos suponen que esto es mejor, o dicen que debería ser mejor a otras formas de gobierno. Pero, también advierten que si esto es la democracia, o no es, o no la respetamos. En rigor, podríamos intuir que nos están diciendo : parece que la democracia es el mal menor. 
Por qué ? porque justamente estos jóvenes nacían en la década del 80, no vivieron la dictadura, tampoco otros períodos democráticos, para ellos, esta es la democracia. Y en ese sentido, pareciera perfilarse serias dudas sobre la eficacia de la misma . Recuperamos dos testimonios por demás significativos, el de Carlos, joven villero que milita en la Unión de Organizaciones de base, y el de Andrea, hija de exmilitantes, exiliados en México, con distintas historias, desde distintos lugares, ninguno se juega por la democracia, perdón, por esta democracia, que es, como ellos dicen, la única que conocen :
Sí, claro que ahora es distinto, como que hay mayor libertad no, pero para mi es una pseudo democracia, o democracia formal como le dicen.
Por que ?, y porque en cierta forma es como que sentimos una impotencia, porque sí, se puede cambiar, se puede votar, pero en la realidad vemos que la opinión de la gente no importa. Eso es lo que me disgusta. (Andrea).



En realidad nadie te dice la verdad...porque o que los montoneros eran bárbaros y robaban para darle a los pobres, y los milicos eran asesinos, o que los milicos salvaron el país, yo , la verdad no se, y a esta altura no te sabría decir que es mejor si los milicos o la democracia, porque yo era chico, y se me hace un lío en la cabeza...(Carlos).
Para ser ciudadano no basta con votar periódicamente, sino se goza a la vez de los demás derechos, quien está sin trabajo, siente que lo discriminan por negro, joven, o madre soltera, o anda con temor por la calle, es un ciudadano al cual se le priva de sus derechos cotidianos. Por lo tanto, para ese sujeto la democracia no es eficiente, pues no garantiza los derechos mínimos de la ciudadanía.
Sucede que un supuesto irrenunciable de todas las formas conocidas de democracia es que la conducta política del ciudadano debe fundarse en su autonomía moral, en su capacidad de informarse, de debatir y de decidir por si mismo, sin estar sometido a la voluntad de otros. Y esa autonomía moral tiene por condiciones necesarias tanto la libertades individuales como una razonable seguridad e independencia económica.

Entre policías y ladrones : o sobre el derecho a la seguridad y protección :



A mi varias veces me han detenido para pedirme el documento, y me parece bien esto, sin que se les vaya la mano. Mientras que sea con respeto, porque el otro día ha habido policías que se hacían que tenían el poder y te tratan mal al vicio. (Adrián)

La sensación que hay en la juventud con respecto a la policía no es de seguridad, todo lo contrario,. Este es el pensamiento generalizado, es más yo creo que nuestros padres piensan lo mismo, si cuando salimos nos dicen : cuidate de la policía. (Andrea).

Y, si, en el barrio, un montón de veces. Los agarran porque no tienen documentos, o porque van mal vestidos, y se les vá la mano. Y si sos de la villa, que no tenés abogado o teléfono, hasta que no pasan dos o tres días ni los sueltan. (Viviana)

La sensación de miedo, arbitrariedad, falta de garantías, ineficacia o error respecto de las instituciones creadas para todo lo contrario : para la protección y seguridad de la sociedad, abonan la idea de Grunner respecto de l proceso de desciudadanizacion que estaría viviendo nuestra sociedad.
Grunner denomina desciudadanizacion a : la perdida de la identificación, tanto racional como afectiva con las instituciones supuestamente representativas de los derechos de ciudadanía, no en el sentido de la ausencia de derechos formales en sí mismos, sino en el de un profundo debilitamiento en la capacidad de ejercicio de esos derechos por irrepresentatividad, ineficiencia y, por sobre todo, corrupción de las instituciones. 
Carlos vá más alla, para el la policía no solo es ineficiente, sino que es comparable a los ladrones, el riesgo es el mismo ; o que te asalten o que te agarre la policía.
Como en la serie Poliladron, donde policías y ladrones comparten cartel, en la vida cotidiana de los jóvenes (en rigor de toda la sociedad argentina), las instituciones que deben garantizar la seguridad y la protección, son tan peligrosas como la violencia cotidiana del que apunta a un joven para robarle las zapatillas, o el peso ganado en un día.

Qué me gusta de la democracia ?, y que podes andar más tranquilo, va hasta por ahí nomás, porque corres el riesgo de que te asalten o te agarre la policía sin motivo. Supuestamente en democracia sos un ciudadano tranquilo, que nadie te molesta sino haces nada, pero hagas o no algo corres el riesgo de que te asalten,. Te lleven presos o te maten, y encima, todo queda en la nada (Carlos)



Esa ineficiencia, descreimiento, miedo, llega, en el caso de Pablo, a la paralización, al no hacer nada, al borrar el hecho de la historia.
Pablo estuvo largo rato hablando de otros temas, y llegado este punto, la entrevista fue adquiriendo visos casi de secreto profesional, de algo que no se hablaba desde hacia tiempo.
Che, a vos te llevaron o tuviste problemas con la cana?
Si, una vez, pero hace mucho, cuando era menor, por robo, pero me tuvieron 3 'días nomás, y me sacó el abogado. La mayoría de las veces cuando era menor, por falta de documentos, a la salida del baile, por falta de documento, pero sino una sola vez por robo..
Y cómo te han tratado, cuando te pedían el documento, por ejem.
Hay algunos policías que te tratan bien, hay otros que te piden doc, y el que no tiene, lo saben llevar, tiene que esperar que lo retiren los padres, va si son menores. Y te preguntan y si les pide docum,. a ellos no les importa si uno está escrito (tatuaje) ellos lo único que tiene que hacer es pedir documento.Yo cuando era chico me hice todo esto, y ahora no me sale
Pero es como un tatuaje entonces
Si es un tatuaje
Y te miran y ya saben....
Claro, yo cuando me han parado, yo les digo que me lo hice cuando era chico, que nunca estuve en la cárcel, que no sé como sacármelo. 
Ahora, cuando te detiene te piden docum. y si no lo tienen, te preguntan los datos y te averiguan si tenes pedido de captura.
Che, y alguna vez te trataron mal, te golpearon, o algo?
Sí, cuando me llevaron por el robo ese, me pegaron en la espalda, en la mano, porque yo había peleado con un chico en el barrio, y había ido con un pañuelo en el brazo al baile, y me pisaban esa mano que tenían vendada, pero de ahí, nunca mas me trataron mal, no....
Che y vos donde vas a bailar, acá a Las Palmas?
A cualquier lado, antes cuando era mas chico, íbamos a todos lados, con mi hermano, que ya falleció, lo mató la policía, íbamos con mis primas, al Sargento, al Estadio, pero ahora no vamos a ningún lado. Desde que lo mataron a mi hermano no fui más...(silencio prolongado)
Y cómo que a tu hermano lo mató la policía?
Lo que pasa es que mi hermano andaba robando con otro chico, y lo encontró la poli y tenían gente de rehén acá frente al shopping, y se rindieron, como ya los conocían, los llevaron para distintos lados y los mataron. A mi hermano le pegaron y lo mataron, pero a mi hermano lo mataron a golpes, si le pegaron una bala por acá, pero lo cagaron a golpes. 
Y no hicieron ningún tipo de denuncia Uds. 
No, mi papá no.
Cuántos años tenía tu hermano?
Y mi hermano tenía 18
Tenía 18
No, ahora tendría 18, pero cuando lo mataron tenía `17 Y hace 1 año y chirola..


Y qué les dijo la policía?
Nada......, si yo cuando, al otro chico, lo fuimos a visitar a la cárcel, y nos dijo que no lo habían matado, que lo tenían ahí en el comando, que el sentía que le estaban pegando, después de ahí los separaron, a uno lo llevaron a un Hospital y al otro a otro lado.
Y nosotros nos enteramos el domingo , el lunes a la madrugada.
Y a Uds. quién les avisó, vinieron ellos?
Mi tío, vino mi tío que vive acá al otro lado, vino y nos golpeó la ventana, vino y nos dijo que había escuchado por la radio que había fallecido uno de los menores, pero no habían dado los nombres, no sabíamos quién era el fallecido, y nosotros nos levantamos, y fuimos por todos lados, y sí era mi hermano el que había muerto.
Y Uds. porque no fueron, no hicieron nada en la justicia?
Y mi papá, porque yo soy el hermano, soy chico, pero mi papá no quiso. Si a la policía, cuándo le vas a ganar, además no tenemos plata, hay que tener un buen abogado, hay que tener pruebas, un montón de cosas. 
Así que a Uds. le dijeron....
Sí, a la gente que habían tenido ellos dicen que los trataron bien, si ellos ya se habían rendido, pero cuando los sacaron de afuera de la casa, ahí los llevaron para distintos lados le dieron con todo, si al otro chico le dieron un tiro acá, el otro chico se salvó y lo pasaron al Encausados.
Y los dos eran menores?
No, mi hermano era el menor, el otro chico no, creo que 18 tenía....
Del presente testimonio podemos derivar que : para Pablo ya es normal que lo lleve la policía, le pregunte sobre su tatuaje, lo tengan unos días...
Pero, también parece ser normal (podríamos decir ni siquiera injusto), que a su hermano de 17 años la policía lo haya detenido y luego matado. Y que nadie en su familia no haya reclamado.

Hasta aquí no hemos hecho más que sintetizar los hechos.
La pregunta obvia es por qué ?, ya que es posible entender cierta pasividad, resignación, bronca, cuando te pides que sepas ingles para que trabajes en un super, pero, ante la muerte de un hijo ?Qué relación tiene esta actitud (que sabemos que es común en los sectores más desprotegidos y marginados) con los derechos de ciudadanía, o mejor aún con la falta de capacidad para ejercerlos ? en principio, diremos que para el pleno ejercicio de la ciudadanía no es solo cuestión de que los ciudadanos estén habilitados formalmente a ejercer, peticionar, demandar por sus derechos, es necesario una conciencia clara de que las instituciones y el orden democrático garantiza respuesta (cualquiera sea), a sus reclamos, a su bronca, a su propuesta.
La desciudadanización entonces, es una cuestión no solo ligada a descreimiento en las instituciones de la democracia, es, también una cuestión ligada a las posibilidades de igualdad social cultural, y económica de los individuos para ejercer sus derechos.
Seres más pobres, desocupados, analfabetos, tienen obviamente, menos posibilidades reales de peticionar, reclamar, proponer, de sentirse y ejercer una ciudadanía plena.
Podemos hablar entonces de una institucionalización del " no derecho ". Evidentemente es un proceso que aparece como real y empíricamente visible. ¿ Significa que el no derecho es una evidencia para el sujeto ? Evidencia , en cuento forma de institucionalizar hechos, situaciones, valores.


Sería fuerte y contundente responder que es así, porque además podemos observar en la contracara de ésta situación, sujetos que han institucionalizado el ejercicio sistemático de la violación del derecho de otros.
La historia de nuestro país en éste sentido plantea fuertes debates en torno al proceso de l