Si
Marshall viviera, a medio siglo de sus conferencias de
Cambridge y en esta época de incertidumbre generalizada, de
sistemas judiciales discriminatorios y de altísimas tasas
de desocupación y pobreza, tendría que enfrentarse a una constatación
bastante paradójica : que desde hace más de veinte años
haya venido aumentando a diario la proporción de países
que se proclaman democráticos, no quiere decir en absoluto
que haya crecido en la misma medida la cantidad de
ciudadanos que habitan el mundo.
José Nun
|
La democracia supone una construcción en dos sentidos : el
tradicional, que crea arreglos políticos con efectos democráticos
y el que se refiere a los entendimientos compartidos, a la cultura
que la gente crea para sí misma.
La gente construye entendimientos compartidos en relación con
sus arreglos políticos, y tales entendimientos afectan el
funcionamiento de los arreglos institucionales.
Son estos últimos (los entendimientos compartidos , o no ),
los que interesan a nuestra investigación.
El interés se basa, al decir de Przerworsky, en que las condiciones
básicas que constituyen o crean una democracia consisten en
creencias compartidas, de las cuales se siguen necesarias
instituciones y constituciones.
Nuestra
preocupaciones se insertan en el marco de los estudios que pretenden
analizar la cultura política de los individuos y grupos sociales
latinoamericanos. Esto resulta necesario por el ya tradicional
supuesto que relaciona la estabilidad y sostenibilidad de los
regímenes políticos democráticos a cierto conjunto de valores y
actitudes de sus poblaciones.
Pero, también, podría señalarse otro importante beneficio a
obtener de este tipo de estudios, que excede el ámbito estricto de
los regímenes políticos y formas de gobierno: se trata de
investigar las actitudes que desarrollan los sujetos sociales e
informan a la vida política.
Del inmenso campo de conocimiento que se constituye cuando uno se
pregunta en torno a la ciudadanía, hemos acotado nuestra
indagación, en primer lugar, a la vigencia de valores de
ciudadanía. Este primer cierre de campo se funda en las siguientes
premisas:
1.-
Las condiciones básicas que constituyen o crean una democracia
consisten en cambios en creencias compartidas, de las cuales se
siguen necesarias instituciones y constituciones (Przeworski, 1986).
Dicho de otro modo, la manera de construir la democracia se liga
ineludiblemente al campo de los valores vigentes en cuanto a lo que
sea políticamente conveniente y posible, y a cuáles sean las
instituciones que los sostienen.
2.- Los entendimientos compartidos, la cultura que la gente crea
para sí misma, constituye un sentido fundante de la construcción
de la democracia. La gente construye entendimientos compartidos en
relación con sus arreglos políticos, y tales entendimientos
afectan el funcionamiento de los arreglos institucionales.
3.- Un componente sustantivo del conflicto político radica en la
percepción de diferencias entre los intereses de las partes, esto
es, un conflicto de valores. Este conflicto de valores asume
particular importancia en la Argentina. En efecto, los argentinos
convivimos en una sociedad partida horizontal y verticalmente, con
valores distintos y antagónicos. Ello porque la condición de las
instituciones, la distribución del poder existente, los tipos de
ideologías, así como los valores de los actores, fragmentan el
orden social en una variedad de niveles.
Queda así presentado un primer cierre de campo: estudiamos la
ciudadanía en cuanto valores sustentados y significados a través
de contenidos concretos por la población, para detectar qué
contenidos de valores de ciudadanía forman parte del sentido común
actual, como evidencias compartidas acerca de lo que es normal y
natural.
Un segundo recorte en nuestro proyecto está dado por el sector
etareo con el cual trabajamos..
Obiols sostiene que : "ya no estamos en la época de los
adolescentes y jóvenes sartreanos.
Tampoco frente a las generaciones masivamente politizadas de los
años 70', gran parte de los jóvenes de fin de siglo se hallan
influidos por el clima de las ideas de la postmodernidad, entendida
esta como una época de desencanto, de fin de las utopías, de
ausencia de los grandes proyectos que descansaban en la idea de
progreso. Para el nombrado autor este desencanto se produce, porque
los valores e ideales de la modernidad no se cumplieron. Dichos
valores podrían ser representados por la trilogía: libertad,
igualdad y solidaridad plasmados en el concepto de ciudadanía.
Para Lipovestsky (1993), cada generación reconoce y encuentra
identidad en una gran figura mitológica o legendaria: Edipo como
emblema de la universal, Prometeo o Fausto como espejos de la
condición moderna, Narciso que se mira a sí mismo, que no tiene
proyecto más allá del presente, que no tiene ideales ni utopías,
como símbolo de estos tiempos.
Con cuanta certeza podemos afirmar que no poseen ideales ni utopías
?, acaso no será que lo que sucede con esta generación de los 90
tiene más que ver con el desconcierto, con la interpelación, o la
sorpresa ?
Qué piensan estos jóvenes que nacieron bajo la última dictadura,
hicieron su primaria durante la primavera democrática de la década
del 80' y transcurrieron su adolescencia bajo los profundos cambios
estructurales que instaló el neoliberalismo ?
En su escala de valores, que lugar ocupan aquellos ligados a la
trilogía : libertad, igualdad y solidaridad ?
Creemos que aun no se ha tomado conciencia de los múltiples efectos
posibles, políticos y culturales que la ausencia del Estado en una
sociedad como la argentina puede producir en los jóvenes. Además,
desconocemos casi por completo el significado de esos cambios en
relación a los valores instituidos de la modernidad.
Numerosos trabajos en ciencias sociales que se preguntan sobre como
y cuando se produce la socialización en lo que respecta a valores
legales y políticos (COHNWHITE 1990,Renshon 1977,Sigel 1989,Tyler
1990,1994)coinciden en señalar a la juventud como periodo formativo
de importancia crucial para la formación de creencias y valores
sociales y políticos.
En esta fase el desarrollo cognitivo se encuentra en un momento
crítico de desequilibrio, por lo que el individuo está más
abierto a nuevas ideas y a la oportunidad de asumir nuevos papeles,
lo que luego constituye la base de la reciprocidad moral y del
sentido de la justicia (Cohn y White 1990; Kohlberg 1969; Tapp y
Levine 1974).
Retornando nuestras preocupaciones iniciales, los interrogantes que
guían nuestra indagación giran en torno de :
* Indagar la vigencia de los valores de ciudadanía en los
jóvenes de la sociedad cordobesa contemporánea en relación a sus
prácticas.
* Detectar los valores de ciudadanía vigentes.
* Identificar contenidos de significación de los valores de
ciudadanía vigentes.
* Comparar contenidos de significación de los valores de la
ciudadanía según el grupo de referencia.
* Ubicar el lugar de los valores de ciudadanía en la estructura de
valores vigentes en los jóvenes cordobeses.
Desde
donde nos preguntamos ?
La profesionalización de nuestra práctica está ligada con los
derechos sociales de ciudadanía, garantizados por el Estado de
Bienestar. En términos de OFFE (1992:74), el Estado de Bienestar se
define como una serie de disposiciones legales que dan derecho a los
ciudadanos a percibir prestaciones de la seguridad social
obligatoria y a contar con servicios estatales organizados -entre
otros, en el campo de la salud y la educación- en una variedad
amplia de situaciones definidas como de necesidad y contingencia.
Entre los medios a través de los cuales el Estado de Bienestar
interviene, se encuentra la puesta en servicio de la experiencia
profesional de los trabajadores sociales, que contribuyen, desde su
lugar específico y a través de los distintos tramos de su
historia, a debilitar parcialmente los motivos y razones del
conflicto social.
Esta razón de peso histórico adquiere una renovada importancia en
la actualidad. En efecto, por procesos relacionados con lo que más
arriba señalábamos como el ensanchamiento de la brecha entre
distintos grupos sociales, en un momento de profundas mutaciones que
se caracterizan por la enorme desigualdad en la distribución del
ingreso y una creciente extensión de la pobreza, Trabajo Social se
encuentra de cara a los conflictos más agudos de los procesos de
ajuste, mediando a nivel micro entre lo que podríamos denominar la
lógica de la demanda social y la lógica del ajuste. La tensión
que articula a estas demandas -y que explica las características
actuales de nuestro espacio de intervención- se origina, por un
lado, entre las promesas de la democracia y los reclamos más
urgentes de los sectores empobrecidos, y por el otro, los resultados
concretos obtenidos a través del funcionamiento del régimen
político (REPETTO, 1994).
Desde un segundo ángulo, el Trabajo Social aparece como una
práctica social, y como tal, estructurada por una situación
macrosocial estructurante. Nuestras prácticas sociales en concreto
significan una intervención social con el propósito de transformar
o estabilizar cierto aspecto de la realidad social. En tanto
práctica social (BOWLES Y GINTIS, 1982), y distinguiendo a las
prácticas por su objeto, Trabajo Social participa de
características de la práctica distributiva y al mismo tiempo de
aspectos propios de la práctica cultural. De manera que trabajamos
con sujetos sociales que circulan y buscan satisfacer sus
necesidades -materiales y no materiales- en ámbitos públicos,
estatales o del ámbito de la sociedad civil, y que lo hacen en
tanto han sido investidos como sujetos de derechos. Esto es, que,
más allá de las diferencias, se está partiendo de una igualdad
real o potencial, establecida o aplicada.
Cuando mencionamos que trabajamos con sujetos sociales que circulan
en la búsqueda de satisfactores, estamos conceptualizando distintas
formas de interacción entre sujetos: una de ellas es la
delimitación -propia de las teorías estructuralistas- por la cual
se afirma que el desarrollo interno de un ámbito es autónomo,
excepto por sus límites de cambio que son establecidos por las
relaciones limítrofes con otros ámbitos. Pero una segunda forma
muy importante de interacción es la transferencia de prácticas a
través de límites entre ámbitos. Para el caso del Trabajo Social,
individuos y grupos, en su lucha cotidiana por la reproducción
dentro de un mismo ámbito, intentarán a veces basarse en
experiencias vividas en otros ámbitos. De manera que el
funcionamiento interno de un ámbito de prácticas sociales puede
promover la transformación de otros ámbitos en virtud de la
participación común de individuos y grupos que transfieren sus
experiencias. Con lo que queremos significar que las prácticas que
se desarrollen a nivel familiar, grupal , comunitario o
institucional dentro del campo de nuestra profesión, pueden,
indirectamente, aportar a la constitución de ciudadanía o bien
alentar procesos de desciudadanización.
Así, pues, la temática de la ciudadanía se encuentra en el centro
de las preocupaciones del trabajo social en tanto profesión que
actúa en el espacio público societal y público estatal; ello
debido a que tanto la ampliación como la restricción de servicios
sociales (ligados a los denominados derechos de ciudadanía social),
se relacionan profundamente con la dimensión de vigencia de la
democracia política y social; y al mismo tiempo con la capacidad de
demanda de distintos actores sociales.
Encubierta por el Servicio Social Tradicional, negada por el
movimiento de reconceptualización y recuperada en los años 80, la
cuestión de la ciudadanía vienen ocupando espacios cada vez
mayores en las discusiones sobre la profesión.
Por otra parte se puede afirmar , y ello no es poco, que los
procesos en que interviene Trabajo Social pueden facilitar la
efectivización de la ciudadanía dado que la profesión intervienen
en la integración de diversos aspectos de acciones y programas que
vienen a atender un conjunto diversificado de derechos.
De todo esto, la importancia teórica y la utilidad práctica que
cobra la indagación sobre la ciudadanía para nuestra profesión,
sobre todo considerada ésta como actividad deseable, esto es,
reconociendo la inextrincable relación entre calidad y extensión
de la ciudadanía y la participación de todos y cada uno en la
comunidad política de pertenencia.
Juventud, ciudadanía y violencia urbana
Del vasto y complejo campo teórico que implica abordar la
ciudadanía, y de la multiplicidad de lecturas posibles de los
testimonios de nuestros entrevistados, en el presente apartado,
intentaremos hacer dialogar tres categorías centrales en nuestra
investigación, y que resultan pertinentes compartir en este
encuentro : Juventud, Ciudadanía y Violencia Urbana. Las
dimensiones centrales en que organizamos testimonios y aportes
teórico-conceptuales, emergen desde las enunciaciones que realizan
los jóvenes en torno de :
Pobreza,
Desocupación , Desigualdad.
La discriminación : sus múltiples facetas.
La Falta de Libertad como violencia : el no poder.
La relación con la Policía o Policías y ladrones
Algunas
Categorías centrales desde donde analizar la relación
Ciudadania-Juventud
:
La
categoría de ciudadanía concita en la actualidad un interés que
no lograba hace veinte años, adquiriendo una capacidad de
resonancia no alcanzada hasta ahora en su propia historia, y ello
por razones tanto de orden teórico como político. El interés
teórico del término puede deberse a la capacidad de la ciudadanía
para integrar las exigencias de justicia y pertenencia.
Políticamente, se señala como escenario del resurgimiento del
interés que comentamos, por un lado, la tendencia instalada de
creciente indiferencia de los ciudadanos en su calidad de votantes;
por otro, el pluralismo en aumento, concomitante con el
florecimiento de múltiples ejes de diferenciación social, en medio
de exigencias cada vez mayores de adaptación a las nuevas reglas de
juego impuestas por la globalización, lo cual provoca una crisis en
las identidades políticas. La ciudadanía, pues, aparece como
preocupación política, en medio de un proceso de
desidentificación política y de pérdida de confianza en las
instituciones democráticas (Kymlicka, 1997; Paramio, 1998).
Preocupación que nos atañe a nosotros mismos como ciudadanos; de
ahí la dificultad adicional que se presenta en el abordaje de este
tema, en tanto requiere un esfuerzo mayor de separación analítica
entre la mirada teórica y la mirada política, entre lo que
encontramos y lo que desearíamos encontrar.
Ahora bien; los autores coinciden en reconocer a la noción de
ciudadanía múltiples sentidos: se discuten sus distintas
concepciones, sus contenidos, su status, sus significados, su
genealogía, su relación con la tensión público-privado, De
manera que distintos autores le otorgan, teóricamente, significados
muy distintos y le imprimen, políticamente, valores muy
divergentes. Sus componentes centrales -pertenencia, jerarquía,
igualdad, desigualdad, virtud, derechos, deberes- adquieren mayor o
menor relevancia según el momento histórico en que se inscriba el
análisis de la ciudadanía. Con lo que estamos diciendo que no hay
una "esencia" atribuible a la ciudadanía, sino que la
ciudadanía contiene todos estos elementos, a la vez que no contiene
a ninguno de manera particular y definitiva.
¿Qué
ciudadanía?
Son múltiples las vicisitudes del concepto, desde la ciudadanía de
la ortodoxia de postguerra representada por la ineludible
exposición de Marshall, y la ciudadanía de la era postcomunista (Zolo,
1993). Podemos hablar de diferentes crisis de la noción y de la
condición de ciudadanía, producto de los cambios en la
identificación política que han provocado las transformaciones
sociales y estructurales del último cuarto de siglo, y que son
consecuencia tanto del período de desarrollo de la postguerra como
de la crisis posterior del modelo en que aquel crecimiento se basó.
Asistimos a un momento de ruptura entre ciudadanos y dirigentes,
enmarcada en un proceso de crisis de representación, de las
palabras, de identidades individuales y grupales; viene perdiendo
entidad el ciudadano dotado de las mismas capacidades y derechos
Ciudadanía civil, política y social
En Marshall civil, política y social, corresponden a fases y
componentes de desarrollo de la ciudadanía. La ciudadanía civil
otorga al individuo un conjunto de derechos asociados a la libertad:
libertad de palabra, de circulación, de pensamiento, de religión,
de propiedad, de contrato, de justicia independiente, de igualdad
ante la ley. Por su parte, la ciudadanía política reconoce el
derecho al sufragio, a la participación política en calidad de
elector o de dirigente. Y finalmente, la ciudadanía social atribuye
a los sujetos el derecho a un nivel adecuado de educación, de
salud, de habitación y de seguridad social, acorde a los
estándares existentes en la comunidad política de que se
trate.
Ciudadanía como derechos o como derechos y virtudes.
La posición clásica de la ciudadanía como posesión de derechos
es desarrollada por Marshall en "Citizenship and Social Class",
escrito en 1949, esto es, en plena segunda post guerra. Considera a
la ciudadanía en tres dimensiones: la civil, la política y la
social, y definiéndola como la fuerza opuesta a la desigualdad
entre las clases sociales, en tanto se trata de derechos universales
que comparten todos y cada uno de los miembros de una comunidad
nacional. La ciudadanía civil se corresponde con los derechos
legales (libertad de expresión y de religión, derecho a la
propiedad y a ser juzgado por la ley). La ciudadanía política se
refiere a los derechos a participar en el poder político, ya sea
como votante o mediante la práctica política activa; y la
ciudadanía social se refiere al derecho de gozar cierto standard
mínimo de vida, de bienestar y de seguridad económica.
La idea de ciudadanía con fuerte predominio de los derechos, ha
sido cuestionada desde distintos ángulos, tanto teóricos como
políticos. Pese a su procedencia muy diferente, tales críticas
apuntalan la necesidad de incorporar las obligaciones,
responsabilidades y virtudes como constitutivas de la ciudadanía.
Valores
En cuanto a los valores, las preferencias rigen la práctica social
en sus diversos ámbitos -sea el trabajo, la producción
científica, los vínculos personales y sociales u otros-. Los
valores se identifican como preferencias que tienen vigencia para la
mayoría de los integrantes de una sociedad y que están socialmente
regulados. No son una esencia, no vienen dados en la naturaleza de
los objetos ni de los sujetos, sino que son constituidos por los
hombres. La relación entre los hombres se desarrolla en un tiempo y
espacio determinados, y en esa historicidad cada sociedad instituye
valores en relación con el medio específico en que desarrolla su
existencia. Una vez instituidos, hay valores que perduran y que se
tornan universales, en tanto tienen vigencia en cualquier tiempo y
espacio, y hacen referencia al vínculo específico de los hombres
en cuanto seres humanos: la socialidad. En la existencia cotidiana
estos valores son interpretados, asumiendo un contenido de
significación concreto y un lugar particular en la jerarquía de
valores de una sociedad o sector de la misma. De ahí que el
carácter universal e histórico de ciertos valores no son
excluyentes.
Siendo los valores preferencias generalizadas y reguladas
socialmente, las formulaciones normativas que rigen el
comportamiento social son también un espacio de expresión de los
mismos; puesto que en las sociedades complejas las exigencias
sociales se expresan con carácter de norma, pues deben regular los
comportamientos, articulando la diversidad contradictoria de
intereses sectoriales y de motivaciones particulares. Estamos
diciendo entonces que las leyes portan valores.
También son portadores de valores los usos y costumbres propios de
cada sociedad, cuyos modos de vida contienen reglas de
comportamiento generales y cotidianas que explicitan preferencias
axiológicas, de orden abstracto y concreto, y que producen
significados que tienen vigencia en el trato cotidiano y en
múltiples esferas de relación a través de juicios de valores que
se expresan en directivas.
El comportamiento cotidiano se rige por una heterogeneidad de
valores, niveles y contenidos que varían en las diferentes esferas
de relación que constituyen la práctica social: trabajo,
convivencia cotidiana, religión, satisfacción individual, etc.
Ello da lugar a la coexistencia de diversos sistemas de valores
considerados legítimos por diversos grupos sociales. Cada grupo o
instancia, al dar prioridad y significado a dichos valores de
acuerdo con determinadas posiciones de sujeto, produce versiones de
valores singulares, que son internalizadas por los individuos con la
mediación de una historia familiar e individual.
Por otra parte, la formación de valores no solo implica la
transmisión, como actitud intencional de formar en ciertos y
determinados valores que tiene como resultado la aceptación de
éstos, sino que también supone la elección e internalización de
las referencias axiológicas que se articulan en las diferentes
esferas de relación en las que participa un individuo. De ahí la
afirmación de que la formación de valores, al desarrollarse en un
proceso normativo, articula dos supuestos contradictorios: la
subordinación y la elección. Si hablamos de formación de valores
y no de adoctrinamiento, la interiorización del valor implica
además el desarrollo de la capacidad de elección, ya que los
valores son preferencias conscientes e inconscientes, por lo cual la
elección axiológica no se resuelve por azar. Pero la capacidad de
elección se desarrolla articulada al supuesto de subordinación de
lo normativo y sus concomitantes de autoridad y sanción; lo que
indica históricamente la presencia de la coerción, el
autoritarismo, la represión y la imposición. Esta situación pone
en evidencia que la posibilidad de elegir es una realidad
condicionada. En la elección, cada sujeto recupera y sintetiza en
sí mismo, en forma singular, las referencias, tendencias y
resultantes de la dinámica social y de una historia familiar e
individual. Por lo que en la decisión de la preferencia intervienen
referencias y motivos que los mismos sujetos articulan sin
percatarse.
Juventud o Jóvenes ?
El concepto de "juventud" es polisémico, en tanto
encierra muy variados significados, según el punto de vista
disciplinario (demográfico, psicológico, biológico, sociológico,
etc.) que se adopte, la cultura , y sociedad o sector social que se
esté examinando para discernir los atributos o características que
se le adjudican.
En la literatura especializada existe consenso en torno a la
necesidad de pensar a la juventud destacando su heterogeneidad sin
perder de vista su homogeneidad. En el primer sentido, se señala
que la enorme diversidad en términos socioeconómicos, culturales,
geográficos, étnicos, etc., que atraviesan al conjunto hace más
pertinente referirse a los "jóvenes" que a la
juventud.
En el segundo, se define un nivel de homogeneidad específica en
cuanto a: 1) una demarcación etaria, diferencial por sociedad y
momento histórico, 2) una problemática central, esto es, la
adquisición de la identidad individual y social de los sujetos y el
logro de la autonomía personal, y
3) el acceso al status de ciudadanía, como sujetos de deberes y
derechos.
En lo concerniente a la demarcación etaria, se ha extendido el
criterio estadístico empleado por las Naciones Unidas, conforme al
cual demográficamente los jóvenes componen el segmento poblacional
comprendido entre los 15 y 24 años de edad, inclusive.
En ocasiones, estos límites son matizados: el inferior, en virtud
de las diferencias entre países en materia de obligatoriedad
educacional y edad mínima para el trabajo legal, y el superior, en
virtud de que en muchos lugares se observa una cierta tendencia a
retrasar la salida de los jóvenes de sus hogares de origen, junto a
una prolongación de la permanencia en el sistema educativo hasta la
obtención de credenciales educativas que respalden una mayor
competitividad en el mercado laboral.
Habitualmente, a la hora de conceptualizar a la juventud, se acepta
dividirla en dos subetapas: la adolescencia y la juventud adulta. La
primera abarcaría entre los 13/15 y 18/19 años, siendo a su vez
divisible en pubescencia, pubertad y adolescencia propiamente dicha.
Se caracterizaría por ser un período de búsqueda de la identidad
sexual y de género, de oscilación de roles entre los de la niñez
y la adultez mediatizada por las elecciones parciales entre los
modelos familiares y sociales, y de cambios psicofísicos que
continúan a los comenzados en la prepubertad. La segunda -la de los
jóvenes plenos, o mayores, o propiamente tales- abarcaría entre
los 18/20 y los 24/25 años, y se caracterizaría por la
consolidación de la autonomía, los derechos y las
responsabilidades de una forma viable. En la mayoría de las
sociedades, esta fase coincide con la asunción de la plena
ciudadanía de derechos y responsabilidades.
De acuerdo al último Censo Nacional de Población y Vivienda, en
1991 había en el país 2.850.104 individuos de 15 a 19 años, y
2.454.119 de 20 a 24, que representaban, respectivamente, el 8,74 %
y el 7,52 % de la población total. Si se les añaden los 2.304.210
de 25 a 29 años, los jóvenes -en la versión demográficamente
más ampliada del segmento- son en conjunto el 23,32 % de los
argentinos.
El 19,95 % de los jóvenes de 15 a 19 años vive en hogares con NBI.
Lo propio ocurre con el 19,53 % de los de 20 a 24, y con el 20,24 %
de los de 25 a 29.
En la Argentina se verifica una constante que se repite
internacionalmente, la de que los jóvenes (pobres y no pobres) son
uno de los sectores de la población más afectados por los
problemas de empleo.
Se estima que anualmente pugnan por incorporarse al mercado de
trabajo alrededor de 450 mil nuevos demandantes. La gran mayoría de
ellos son jóvenes, la gran mayoría, a su vez, encuentra serias
dificultades en concretar su aspiración de emplearse.
Las tasas de actividad siempre son más altas entre los jóvenes
pobres que entre los no pobres. Y también entre los jóvenes plenos
que entre los adolescentes, y entre los varones que entre las
mujeres, cualquiera sea la situación de pobreza/no pobreza
Datos de la segunda onda de 1992, estos arrojaban que entre los
varones pobres la tasa de desocupación de los de 15 a 19 años era
de 41,7 (versus 17,1 en los no pobres), y la de los de 20 a 24 años
era de 35,9 (versus 8,9 en los no pobres). Entre las mujeres pobres,
la desocupación llegaba al 66,2 en las de 15 a 19 años y al 58,4
en las de 20 a 24 años (versus 12,1 y 7,9, respectivamente, en las
no pobres).
Diversos estudios han puesto de relieve que los jóvenes ocupados
pobres son asalariados que, en su inmensa mayoría, trabajan en
puestos precarios, inestables y sin beneficios sociales,
desarrollando tareas de escasa calificación.
Muchos de los riesgos de enfermar y morir que comprometen a los
jóvenes se asocian a causas evitables. La primera causa de muerte y
daño entre ellos se corresponde con una variada accidentología, en
gran parte prevenible.
El déficit de espacios e instancias dirigidos a la contención
emocional y afectiva, al estímulo de las capacidades recreativas y
a la recreación de los jóvenes deviene a menudo en que su tiempo
libre se torna en "tiempo muerto", cuando no en
"tiempo de riesgo". Ese tiempo de riesgo, sumado a los
abandonos de la escuela y a las frustraciones en el mercado de
trabajo, pueden propiciar la adopción de adicciones que cubran el
vacío encarnado en una vida para la cual parece imposible o muy
difícil vislumbrar un proyecto.
Juventud,
ciudadanía y violencia urbana :
Pobreza,
Desocupación y Hambre como injusticia o de como los jóvenes
sienten que se vulneran derechos sociales :
Ante
la pregunta : Si tuvieras que nombrarme los problemas más
importantes que hay en la sociedad, cuáles dirías que son y por
qué ?, el orden fue similar, la pobreza, y la desocupación
aparecen como los problemas mejor ranqueados en el imaginario de
nuestros entrevistados :
La pobreza, la falta de justicia en todo sentido. Sin justicia no
pasa nada, nos siguen molestando como quieren, total, la justicia
perdona al `poderoso. Y con la pobreza faltan fuentes de trabajo
(Adrián 25 años)
Te doy un
ejemplo ?,
en la educación, mucha gente viene con sus desigualdades de origen,
por el contexto en que está, por sus recursos. En ese sentido, la
igualdad , la solidaridad, la justicia, son todos valores que
deberían ser más importantes(Andrea 18 años).
Primero la justicia, la pobreza, la falta de trabajo, derechos
adquiridos por el pueblo argentino, en aquellas victoriosas épocas
donde justicia social, e igualdad no sonaban como utopías lejanas,
sino más bien como concreciones postergadas.
Cómo no sentir que los problemas más graves en nuestro país son
las falta de trabajo y la injusticia, cuando los jóvenes son las
víctimas privilegiadas de estas colisiones permanentes ?
Me siento como discriminada, porque no saber otro idioma...aparte
no es un trabajo para que te pidan saber inglés, para reponer
góndolas en un súper. Cada vez te exigen más, y en mi caso, que
soy madre soltera, menos laburo consigo. (Viviana , 25 años).
Y, la falta de trabajo, el hambre, el estudio que nos falta. Yo te
puedo decir , estoy acá todos los días (en la sede dela Unión de
Organizaciones de base), y siempre llega alguien diciendo : que no
tengo para la leche, que fui a buscar laburo y no encontré, lo más
fundamental es la falta de laburo, el hambre, después viene la
falta de vivienda, de salud, un montón de otras cosas. (Carlos 22
años)
Yo prefiero que todo el mundo tenga trabajo, que es lo más
importante. El trabajo es lo mas importante, si hay mucha gente que
no tiene ni para comer, y hay muchos que tienen y no nos quieren dar
nada (Pablo, 22 años)
Marshall sostiene, con toda exactitud, que derechos civiles,
políticos y sociales se distinguen entre sí en cuanto a su
tensión respecto a la igualdad. En efecto, los derechos civiles no
colisionan con la lógica del mercado, sino que por el contrario,
tienen un efecto sinérgico. Los derechos políticos, por su parte,
dado que suponen la inclusión de grupos anteriormente excluidos de
la arena política y de las luchas que se desarrollan en su seno,
colocan una dura valla a la vía revolucionaria
violenta, consolidando la perspectiva reformista como modo de
dirimir los conflictos político-sociales. En cambio la tensión que
señalábamos adquiere su máxima expresión en el terreno de la
ciudadanía social, en tanto la misma debilita al desarrollo
capitalista, a la vez que encuentra un límite en el sistema de
estratificación social propio del capitalismo. Tensión que aparece
claramente en el testimonio de todos y cada uno de nuestros
entrevistados. Falta de trabajo, pobreza, hambre, como violación de
derechos sociales, como conculcación de derechos adquiridos, como
colisión, como falta de equidad.
De manera que, y según el propio Marshall -que sin duda asume una
visión optimista en cuanto al desarrollo de la ciudadanía (Giddens,
1982) en esta dimensión adquiere su máxima tensión la relación
entre igualdad y libertad. Si bien la ciudadanía social no modifica
la estructura de la distribución de la riqueza y el ingreso
resultantes de la asignación de recursos producidos por el mercado,
sí puede alterar su forma. Además -y esto es muy importante- los
derechos sociales desarrollan capacidades, habilitan en el ejercicio
de derechos y por tanto generan actores capaces de disputar en el
terreno político, porque, como más adelante veremos, nuestros
jóvenes sienten que su palabra no vale, su voto es casi una farsa,
y en algunos casos, ni la muerte cercana aparece como derecho
violado
Sin equidad no es posible la otredad : ni siquiera la competitividad
económica es sostenible si continúan creciendo las distancias
sociales.
Discriminación,
diferencia, igualdad, libertad ?
Estoy
pensando que hay dos tipos de represiones., una más de tipo
cultural, que uno se reprime con ciertas cosas. Estoy pensando
concretamente por ejemplo en el tema del derecho a elegir las
prácticas sexuales, o que uno quiera consumir drogas prohibidas.
Y otras, cosas como que con el asunto de los jóvenes y los
boliches. La otra vez fuimos a un boliche, y había unos tipos
cuidando la puerta y pasamos, pero al chico que iba delante mío lo
señalaron y le pidieron documentos, yo no sé si por los
documentos, o por la ropa, pero no lo dejaron pasara (Pablo).
La igualdad aparece determinante cuando de lo que se trata es de un
plafon básico de acuerdos y respeto a las diferencias : el color de
piel, la ropa, el sector social, parecieran, para estos jóvenes no
tener que ser motivos de discriminación y o trato diferencial por
parte de los mismos jóvenes o de otros (en este caso, la sociedad,
los adultos).
Una primera lectura de los testimonios de nuestros jóvenes,
indicaría que prima la idea de libertad negativa, entendida como la
ausencia de coerción, con la libertad de movimiento que no debe
condicionar la libertad de acción de los individuos como intereses
privados. Algunos autores reconocen que esta idea de libertad
concreta la autonomía del individuo frente a la comunidad, pero por
otro lado, prescribe una noción de ciudadanía pasiva,
restringiendo el margen a los procesos de igualdad.
Por caso, recuperemos el testimonio de Carlos :
Para mí eso está mal, si vos tenéis plata y pagas, porque no
podes entrar,. Si yo soy un ciruja y tengo para ir al Gatto
(conocido restaurant cordobés), si pago, por que se fijan si soy
negro o como me visto. Eso te hace sentir muy mal. (Carlos).
Claramente, (y testimonios como este hay varios), Carlos demanda su
derecho a ser diferente, pero en ningún momento pone en tensión la
diferencia y la igualdad (como proceso de disminución de las
diferencias político jurídica, económicas, sociales).
Si acordamos que la ciudadanía es, constitutiva del proceso de
igualación, la oposición entre individuo y comunidad se nos
aparece claramente. Y no solo desde los debates teorico-politicos,
sino que nuestros jóvenes, en principio, estarían privilegiando
una idea de libertad negativa, lo que llevaría a una ciudadanía
pasiva, y por consiguiente al privilegio del individuo sobre el
colectivo. De allí que surjan quejas y reclamos mas que la
posibilidad de demandas sociales.
No se como explicarte, pero creo que los jóvenes no se sienten
escuchados por la sociedad . A nivel de la escuela, por ejemplo, no
hay comunicación, la escuela debería ser un lugar donde el joven
se inserte, y no, te expulsa, no te muestra nada que sirva.(Andrea)
Sabés que siento, que la misma sociedad no nos dá espacio a los
jóvenes, y si sos de un barrio carenciado, menos . Yo conozco
chicos que cambian la dirección cuando buscan trabajo, o ponen un
teléfono trucho. Como para no sentirte discriminado, y si no vas
con ropa más o menos ni te cuento. (Viviana)
Para mí la desocupación es un problema que va junto al de la
discriminación, porque somos los que menos posibilidades tenemos, y
encima te cierran la puerta en la boca. (Viviana).
Abordando el tema de las identidades ciudadanas, Mabel Bellucci,
parafrasea genialmente a Ana María Fernández y plantea que : la
naturalización de la injusticia no es un proceso espontáneo, por
el contrario, hay que producirlo. Vale decir : hay que producir y
reproducir incesantemente las condiciones que lo hagan posible. Para
ello, uno de sus puntos estratégicos es lograr que la
discriminación de grupos e individuos, el reparto desigual del
poder, la riqueza, y los bienes simbólicos y eróticos, parezca
natural.
Al menos para el caso de los jóvenes con quienes venimos
trabajando, este proceso parecería estar aún a salvo, ahora bien,
la pregunta que se impone, de manera inmediata es :
estos jóvenes que repudian la discriminación, que parecen sentirse
y reclamar igualdad, qué actitudes toman o tomarían ante casos
concretos de discriminación de ellos o de sus pares ?
Reaccionarían ?
tomemos por caso el ejemplo de Andrea que comenta :
Todos tendrían que poder entrar a un boliche, si todos pagan igual.
Por qué no entran ?, y porque son morochos, porque están vestidos
de manera diferente. A mi no me pasó, pero he visto chicos que no
los dejan entrar por eso. (Andrea).
Los jóvenes reclaman igualdad (para ellos y los otros), pero
nuevamente pareciera reiterarse la idea de igualdad desde libertad
negativa. Igualdad, que cada uno sea como es, y que el resto lo
respete, podría ser la frase que sintetice las ideas de los
jóvenes.
Con lo que la noción de ciudadanía a la que se ligaría
suposición seria a una ciudadanía pasiva como ya hemos mencionado,
colocando el énfasis en los derechos civiles y políticos (que como
ya hemos mencionado no tensionan con la idea de igualdad, puesto que
no van en contra de las desigualdades propias del mercado, ni con
las diferencias políticas, por el contrario, las exaltan y
protegen.
Ruben Lo Vuolo (1995) instala la problemática de los derechos de
ciudadanía en América Latina y en Argentina, diciendo "la
forma no evolutiva en el avance de los derechos de ciudadanía en
América Latina es evidente, todavía se viven transiciones
democráticas que aparecen como ejemplos claros de una lucha
conjunta por la obtención de las tres dimensiones de la
ciudadanía. Argentina, después del terrorismo de estado, es un
ejemplo claro: aún se sigue luchando por la plena vigencia de los
derechos civiles y políticos, al tiempo que se desmantelan las
instituciones creadas para garantizar la ciudadanía social, a la
vez estas instituciones típicas de la ciudadanía social se crearon
y desarrollaron en ausencia de derechos civiles y políticos".
En éste marco el debate en torno a la idea de Justicia cobra
relevancia para el análisis de la perspectiva social de la
ciudadanía, y así también el análisis que realicemos en torno a
la situación de equidad /inequidad de los jóvenes en el contexto
social.
En ésta línea y partiendo de un concepto concreto de equidad
" un concepto de equidad " El concepto de equidad no
responde aquí a una visión individualista, que vincula
"posición " con " esfuerzo", independientemente
de los niveles de desigualdad existente en la sociedad. Como la
estratificación social se relaciona más a nuestro juicio , con la
estructura de poder existente que con la " indolencia " de
ciertos sectores sociales , el concepto de equidad aquí empleado
trasciende la acepción individualista , sin rechazarla,
incorporando una dimensión social : equidad implica en primer lugar
, reducción de las desigualdades sociales." ( Isuani 1996)
Esta idea de equidad que se plantea desde la perspectiva de algunos
jóvenes entrevistado, se vincula fuertemente a las posibilidades de
trabajo analizadas por los jóvenes y a la percepción de
discriminación que manifiestan .
" El acceso al trabajo, antes era que tenías que terminar el
3er. año, y podías llegar a un laburo mas o menos, por ej.
empleado de comercio, después te pidieron secundario competo ...si
no tenés te ibas a clima, albañil, ahora te piden secundario
completo, inglés computación, miles de cosas....y hay algunos que
no llegan nunca, y el que no llega... vos viste quedas de peón de
albañil... o ... si sos taxista te piden secundario o si terminaste
una carrera universitaria te piden eso, tenés que tener un título
para ser taxista...tengo y quinto para clima, para barrer, y así no
tenés igualdad. Y el que tiene muchas cosas si tiene igualdad, pero
para ser empleado de comercio...pero hay otros sin educación
quedás en albañil, ciruja, lo que se sea..." Carlos
En éste planteo Carlos alude a la trayectoria social de aquellos
que buscan trabajo y no consiguen, involucra al sujeto en un
tránsito que le permite o no obtener trabajo, y señala no llegás
nunca !.Desde el lugar y posición desde la que él analiza la
cuestión.
Sin embargo ésta forma de mirar la cuestión desde un sector -
urbano marginal - al que él pertence difiere de otras perspectivas.
Porque para mi hay mucho trabajo, y a la vez no hay. Yo he visto
mucha gente que a mi me encarga si sé algo. O sea la gente quiere
trabajar pero no consigue... El gobierno no se tiene que meter. Cada
uno tiene que saber arreglárselas ." Nancy. Esta mirada
alejada de las trayectorias de los sujetos, se presenta interpelada
y (tal vez revisada ) cuando la trayectoria que analizamos es la de
la misma entrevistada . Por ej, ante las el análisis de las igualdades
/desigualdades.
Si hay bastante desigualdad .Porque hay gente que no sabe compartir
,quiere mas que uno, mas que los demás... yo quería estudiar y no
pude. Nancy.
Esta tensión entre "trayectoria social del sujeto y
posibilidades de acceso a " es reiterada en diversos
entrevistados y ante diversos temas , pero casi que constituye una
constante , aun presente de manera contradictoria como en el caso de
Nancy, o fuertemente asimilada en relación a las posibilidades de
los ciudadanos de "vivir con derechos".
Es como si se tomara a la cantidad de ciudadanos como si cada uno
tuviera iguales derechos e iguales posibilidades, me parece que
algunos ciudadanos influyen mas que otros., por ej. en cuestiones
económicas o de ubicación respecto del poder, por eso no se si
todos los ciudadanos influyen de la misma manera .Pablo
La discriminación : sus múltiples facetas, o de como se vulneran
libertades individuales (entendidas como libertad de expresión,
religiosa, moral o de conciencia y de discriminación racial,
étnica o de género)
"...los hombres no eligen nunca valores, del mismo modo que
no eligen nunca el bien ni la felicidad. Siempre eligen ideas
concretas, fines concretos, alternativas concretas, sus concretos
actos de elección están naturalmente relacionados con su actitud
valorativa general, del mismo modo que sus fines lo están con su
imagen del mundo. su actitud valorativa se robustece en el curso de
los actos concretos de elección..."(A.Heller op.cit.)
"
Estoy pensando que hay dos tipos de represiones., una más de tipo
cultural, que uno se reprime con ciertas cosas. Estoy pensando
concretamente por ejemplo en el tema del derecho a elegir las
prácticas sexuales, o que uno quiera consumir drogas prohibidas.
Y otras, cosas como que con el asunto de los jóvenes y los
boliches. La otra vez fuimos a un boliche, y había unos tipos
cuidando la puerta y pasamos, pero al chico que iba delante mío lo
señalaron y le pidieron documentos, yo no sé si por los
documentos, o por la ropa, pero no lo dejaron pasara (Pablo).
La libertad, en términos de derechos individuales, aparece como
expresión contundente ante ciertos hechos, o derechos conculcados :
prácticas recreativas, acceso a trabajo.
Sin embargo se vuelve contradictoria cuando se trata de generalizar
ciertas prácticas: por ej. el aborto, por ej. la venta de drogas y
el mismo consumo.
La igualdad aparece determinante cuando de lo que se trata es de un
plafon básico de acuerdos y respetos a las diferencias : el color
de piel, la ropa, el sector social, parecieran, para estos jóvenes
no tener que ser motivos de discriminación y o trato diferencial
por parte de los mismos jóvenes o de otros (en este caso, la
sociedad, los adultos).
Para
mí eso está mal, si vos tenés plata y pagás, porque no podes
entrar,. Si yo soy un ciruja y tengo para ir al Gatto (conocido
restaurant cordobés), si pago, por que se fijan si soy negro o como
me visto. Eso te hace sentir muy mal. (Carlos)
No se como explicarte, pero creo que los jóvenes no se sienten
escuchados por la sociedad . A nivel de la escuela, por ejemplo, no
hay comunicación, la escuela debería ser un lugar donde el joven
se inserte, y no, te expulsa, no te muestra nada que sirva.(Andrea)
Sabés que siento, que la misma sociedad no nos dá espacio a los
jóvenes, y si sos de un barrio carenciado, menos . Yo conozco
chicos que cambian la dirección cuando buscan trabajo, o ponen un
teléfono trucho. Como para no sentirte discriminado, y si no vas
con ropa más o menos ni te cuento. (Viviana)
Para mí la desocupación es un problema que va junto al de la
discriminación, porque somos los que menos posibilidades tenemos, y
encima te cierran la puerta en la boca. (Viviana).
La idea de decisión cuando implica algo tan particular - que sucede
en el cuerpo de - en alguno de los casos no considera siquiera las
diferencias por ej. de información que pudieron o no haber tenido
las jóvenes ante un embarazo no deseado.
Yo vengo de un colegio católico en el que me enseñaron mucho sobre
eso de cómo se hacen los abortos, y nunca estuve de acuerdo. Ana.
Estoy totalmente en contra del aborto, en todos los casos.Será
decisión de cada persona pero para mi el aborto no va. Nancy.
Yo no estoy a favor del aborto, para nada. Yo creo que cada uno
,cuando decide tener relaciones sexuales y piensa en la posibilidad
de embarazo, uno se tiene que hacer responsable,pero es una realidad
sobre todo en la gente de menos recursos, que por ahí no está
suficientemente informada o no tiene posibilidad de conseguir
anticonceptivos. Andrea.
Donde se incluyen las diferencias , mas allá de la opinión
personal de acordar o no con la práctica, marca una pauita
diferente, que deja el margen de la diferencia del acceso a
información o el recurso.
Abordando el tema de las identidades ciudadanas, Mabel Bellucci,
parafrasea genialmente a Ana María Fernández y `plantea que : la
naturalización de la injusticia no es un proceso espontáneo por el
contrario, hay que producirlo. Vale decir : hay que producir y
reproducir incesantemente las condiciones que lo hagan posible. Para
ello, no de sus puntos estratégicos es lograr que la
discriminación de grupos e individuos, el reparto desigual del
poder, la riqueza, y los bienes simbólicos y eróticos, parezca
natural.
Al menos para el caso de los jóvenes con quienes venimos
trabajando, este proceso por momentos, parecería estar aún a
salvo, ahora bien, la pregunta que se impone, de manera inmediata es
:
¿
estos jóvenes que repudian la discriminación, que parecen sentirse
y reclamar igualdad, qué actitudes toman o tomarían ante casos
concretos de discriminación de ellos o de sus pares ?
Reaccionarían ?
Sin
embargo vemos que esa idea de " a salvo " plantea diversas
fisuras en lo que respecta a ciertas problemáticas como las
señaladas.
Tomemos por caso el ejemplo de Andrea que comenta :
Todos tendrían que poder entrar a un boliche, si todos pagan
igual. Por qué no entran ?, y porque son morochos, porque están
vestidos de manera diferente. A mi no me pasó, pero he visto chicos
que no los dejan entrar por eso. (Andrea).
En el caso de Delia aparece la misma cuestión en relación a los
boliches
Porque...por ej. donde vamos tenés que ir con zapatos. Y yo pienso
que no tendría que ser así porque tienen que aceptarlo como se es
la persona. ( Delia )
Sin embargo en la contracara de éste planteo aparece - y también
en relación a espacios públicos - una diferencia en relación a
como se visualiza el caso de los derechos a estudiar en torno al
caso Montserrat :
-Y los muchachos jóvenes que querían que no entren las mujeres
¿ Qué te pareció ?
Mal
porque que se creen que se han comprado la escuela ? Las mujeres
tienen derechos a que el colegio sea mixto. ( Nancy)
Y yo pienso que están .. que tienen razón porque en ese colegio
eran varones...y bueno y le sacaron derechos a los varones...y
bueno...yo pienso que hay que que ver en el visto de ellos...porque
les cuesta cambiar eran todos varones y ahora que sea mixta le
cuesta...(Delia)
Esta idea de las mujeres " sacando derechos " aparece
contrapuesta en relación al planteo de los boliches. Ambos espacios
( boliche y escuela ) ámbitos público donde se ponen en juego de
diferente manera los derechos de jóvenes , de distinto género. Es
evidente que en éste caso es diferente la percepción de
discriminación por género, hasta el punto de ubicar - en el caso
Delia - a las mismas mujeres jóvenes como discriminadas.
Del mismo modo , y al tratarse de derecho por ej. a los
anticonceptivos, vemos matices propios de los sectores a los que
pertenecen Nancy y Delia.
Esta intrincada historia, podría ser, por caso, una de las fuente
de explicaciones para entender la relación de los jóvenes con sus
derechos. Y , a las relaciones de los jóvenes con : la democracia.
La
democracia
Libertad
es hacer lo que se quiera no ? pero absolutamente lo que se quiera.
Pero la solidaridad me parece un valor importantísimo, , no dejar
que nadie se muera de hambre por ejemplo, y eso tiene que ver con la
situación económica, y un montón de otras cosas. Si libertad es
que cada uno haga lo que quiera, o que la gente se muera de hambre,
entonces no...(Pablo)
Me parece que la libertad es sinónimo democracia, vá eso dicen,
porque ahora, o no es sinónimo o no la estamos respetando a la
democracia.
Cuál
sería el buen sentido de la democracia ?
O
sea, no hay conciencia en la gente en reclamar por sus derechos, por
su laburo, por el hospital público, la sociedad está muy pasiva, o
muy casada con el gobierno, o muy descreida. (Carlos).
Nos preguntábamos en nuestra fundamentacion :
Qué piensan estos jóvenes que nacieron bajo la última dictadura,
hicieron su primaria durante la primavera democrática de la década
del 80' y transcurrieron su adolescencia bajo los profundos cambios
estructurales que instaló el neoliberalismo ?
Y advertíamos ¨aun no se ha tomado conciencia de los múltiples
efectos posibles, políticos y culturales que la ausencia del Estado
en una sociedad como la argentina puede producir en los jóvenes.
Además, desconocemos casi por completo el significado de esos
cambios en relación a los valores instituidos de la modernidad.
Pareciera que repecto a esta cuestión, más que sorpresas, algunas
de nuestras intuiciones se estar
ían confirmando.
En nuestros borradores, al formular el proyecto decíamos : los
jóvenes de hoy se jugaran por la democracia ?
Ellos suponen que esto es mejor, o dicen que debería ser mejor a
otras formas de gobierno. Pero, también advierten que si esto es la
democracia, o no es, o no la respetamos. En rigor, podríamos intuir
que nos están diciendo : parece que la democracia es el mal
menor.
Por qué ? porque justamente estos jóvenes nacían en la década
del 80, no vivieron la dictadura, tampoco otros períodos
democráticos, para ellos, esta es la democracia. Y en ese sentido,
pareciera perfilarse serias dudas sobre la eficacia de la misma .
Recuperamos dos testimonios por demás significativos, el de Carlos,
joven villero que milita en la Unión de Organizaciones de base, y
el de Andrea, hija de exmilitantes, exiliados en México, con
distintas historias, desde distintos lugares, ninguno se juega por
la democracia, perdón, por esta democracia, que es, como ellos
dicen, la única que conocen :
Sí, claro que ahora es distinto, como que hay mayor libertad no,
pero para mi es una pseudo democracia, o democracia formal como le
dicen.
Por que ?, y porque en cierta forma es como que sentimos una
impotencia, porque sí, se puede cambiar, se puede votar, pero en la
realidad vemos que la opinión de la gente no importa. Eso es lo que
me disgusta. (Andrea).
En realidad nadie te dice la verdad...porque o que los montoneros
eran bárbaros y robaban para darle a los pobres, y los milicos eran
asesinos, o que los milicos salvaron el país, yo , la verdad no se,
y a esta altura no te sabría decir que es mejor si los milicos o la
democracia, porque yo era chico, y se me hace un lío en la
cabeza...(Carlos).
Para ser ciudadano no basta con votar periódicamente, sino se goza
a la vez de los demás derechos, quien está sin trabajo, siente que
lo discriminan por negro, joven, o madre soltera, o anda con temor
por la calle, es un ciudadano al cual se le priva de sus derechos
cotidianos. Por lo tanto, para ese sujeto la democracia no es
eficiente, pues no garantiza los derechos mínimos de la
ciudadanía.
Sucede que un supuesto irrenunciable de todas las formas conocidas
de democracia es que la conducta política del ciudadano debe
fundarse en su autonomía moral, en su capacidad de informarse, de
debatir y de decidir por si mismo, sin estar sometido a la voluntad
de otros. Y esa autonomía moral tiene por condiciones necesarias
tanto la libertades individuales como una razonable seguridad e
independencia económica.
Entre
policías y ladrones
: o sobre el
derecho a la seguridad y protección :
A mi varias veces me han detenido para pedirme el documento, y me
parece bien esto, sin que se les vaya la mano. Mientras que sea con
respeto, porque el otro día ha habido policías que se hacían que
tenían el poder y te tratan mal al vicio. (Adrián)
La sensación que hay en la juventud con respecto a la policía
no es de seguridad, todo lo contrario,. Este es el pensamiento
generalizado, es más yo creo que nuestros padres piensan lo mismo,
si cuando salimos nos dicen : cuidate de la policía. (Andrea).
Y, si, en el barrio, un montón de veces. Los agarran porque no
tienen documentos, o porque van mal vestidos, y se les vá la mano.
Y si sos de la villa, que no tenés abogado o teléfono, hasta que
no pasan dos o tres días ni los sueltan. (Viviana)
La sensación de miedo, arbitrariedad, falta de garantías,
ineficacia o error respecto de las instituciones creadas para todo
lo contrario : para la protección y seguridad de la sociedad,
abonan la idea de Grunner respecto de l proceso de
desciudadanizacion que estaría viviendo nuestra sociedad.
Grunner denomina desciudadanizacion a : la perdida de la
identificación, tanto racional como afectiva con las instituciones
supuestamente representativas de los derechos de ciudadanía, no en
el sentido de la ausencia de derechos formales en sí mismos, sino
en el de un profundo debilitamiento en la capacidad de ejercicio de
esos derechos por irrepresentatividad, ineficiencia y, por sobre
todo, corrupción de las instituciones.
Carlos vá más alla, para el la policía no solo es ineficiente,
sino que es comparable a los ladrones, el riesgo es el mismo ; o que
te asalten o que te agarre la policía.
Como en la serie Poliladron, donde policías y ladrones comparten
cartel, en la vida cotidiana de los jóvenes (en rigor de toda la
sociedad argentina), las instituciones que deben garantizar la
seguridad y la protección, son tan peligrosas como la violencia
cotidiana del que apunta a un joven para robarle las zapatillas, o
el peso ganado en un día.
Qué me gusta de la democracia ?, y que podes andar más tranquilo,
va hasta por ahí nomás, porque corres el riesgo de que te asalten
o te agarre la policía sin motivo. Supuestamente en democracia sos
un ciudadano tranquilo, que nadie te molesta sino haces nada, pero
hagas o no algo corres el riesgo de que te asalten,. Te lleven
presos o te maten, y encima, todo queda en la nada (Carlos)
Esa ineficiencia, descreimiento, miedo, llega, en el caso de
Pablo, a la paralización, al no hacer nada, al borrar el hecho de
la historia.
Pablo estuvo largo rato hablando de otros temas, y llegado este
punto, la entrevista fue adquiriendo visos casi de secreto
profesional, de algo que no se hablaba desde hacia tiempo.
Che, a vos te llevaron o tuviste problemas con la cana?
Si, una vez, pero hace mucho, cuando era menor, por robo, pero me
tuvieron 3 'días nomás, y me sacó el abogado. La mayoría de las
veces cuando era menor, por falta de documentos, a la salida del
baile, por falta de documento, pero sino una sola vez por robo..
Y cómo te han tratado, cuando te pedían el documento, por ejem.
Hay algunos policías que te tratan bien, hay otros que te piden doc,
y el que no tiene, lo saben llevar, tiene que esperar que lo retiren
los padres, va si son menores. Y te preguntan y si les pide docum,.
a ellos no les importa si uno está escrito (tatuaje) ellos lo
único que tiene que hacer es pedir documento.Yo cuando era chico me
hice todo esto, y ahora no me sale
Pero es como un tatuaje entonces
Si es un tatuaje
Y te miran y ya saben....
Claro, yo cuando me han parado, yo les digo que me lo hice cuando
era chico, que nunca estuve en la cárcel, que no sé como
sacármelo.
Ahora, cuando te detiene te piden docum. y si no lo tienen, te
preguntan los datos y te averiguan si tenes pedido de captura.
Che, y alguna vez te trataron mal, te golpearon, o algo?
Sí, cuando me llevaron por el robo ese, me pegaron en la espalda,
en la mano, porque yo había peleado con un chico en el barrio, y
había ido con un pañuelo en el brazo al baile, y me pisaban esa
mano que tenían vendada, pero de ahí, nunca mas me trataron mal,
no....
Che y vos donde vas a bailar, acá a Las Palmas?
A cualquier lado, antes cuando era mas chico, íbamos a todos lados,
con mi hermano, que ya falleció, lo mató la policía, íbamos con
mis primas, al Sargento, al Estadio, pero ahora no vamos a ningún
lado. Desde que lo mataron a mi hermano no fui más...(silencio
prolongado)
Y cómo que a tu hermano lo mató la policía?
Lo que pasa es que mi hermano andaba robando con otro chico, y lo
encontró la poli y tenían gente de rehén acá frente al shopping,
y se rindieron, como ya los conocían, los llevaron para distintos
lados y los mataron. A mi hermano le pegaron y lo mataron, pero a mi
hermano lo mataron a golpes, si le pegaron una bala por acá, pero
lo cagaron a golpes.
Y no hicieron ningún tipo de denuncia Uds.
No, mi papá no.
Cuántos años tenía tu hermano?
Y mi hermano tenía 18
Tenía 18
No, ahora tendría 18, pero cuando lo mataron tenía `17 Y hace 1
año y chirola..
Y qué les dijo la policía?
Nada......, si yo cuando, al otro chico, lo fuimos a visitar a la
cárcel, y nos dijo que no lo habían matado, que lo tenían ahí en
el comando, que el sentía que le estaban pegando, después de ahí
los separaron, a uno lo llevaron a un Hospital y al otro a otro
lado.
Y nosotros nos enteramos el domingo , el lunes a la madrugada.
Y a Uds. quién les avisó, vinieron ellos?
Mi tío, vino mi tío que vive acá al otro lado, vino y nos golpeó
la ventana, vino y nos dijo que había escuchado por la radio que
había fallecido uno de los menores, pero no habían dado los
nombres, no sabíamos quién era el fallecido, y nosotros nos
levantamos, y fuimos por todos lados, y sí era mi hermano el que
había muerto.
Y Uds. porque no fueron, no hicieron nada en la justicia?
Y mi papá, porque yo soy el hermano, soy chico, pero mi papá no
quiso. Si a la policía, cuándo le vas a ganar, además no tenemos
plata, hay que tener un buen abogado, hay que tener pruebas, un
montón de cosas.
Así que a Uds. le dijeron....
Sí, a la gente que habían tenido ellos dicen que los trataron
bien, si ellos ya se habían rendido, pero cuando los sacaron de
afuera de la casa, ahí los llevaron para distintos lados le dieron
con todo, si al otro chico le dieron un tiro acá, el otro chico se
salvó y lo pasaron al Encausados.
Y los dos eran menores?
No, mi hermano era el menor, el otro chico no, creo que 18
tenía....
Del presente testimonio podemos derivar que : para Pablo ya es
normal que lo lleve la policía, le pregunte sobre su tatuaje, lo
tengan unos días...
Pero, también parece ser normal (podríamos decir ni siquiera
injusto), que a su hermano de 17 años la policía lo haya detenido
y luego matado. Y que nadie en su familia no haya reclamado.
Hasta aquí no hemos hecho más que sintetizar los hechos.
La pregunta obvia es por qué ?, ya que es posible entender cierta
pasividad, resignación, bronca, cuando te pides que sepas ingles
para que trabajes en un super, pero, ante la muerte de un hijo ?Qué
relación tiene esta actitud (que sabemos que es común en los
sectores más desprotegidos y marginados) con los derechos de
ciudadanía, o mejor aún con la falta de capacidad para ejercerlos
? en principio, diremos que para el pleno ejercicio de la
ciudadanía no es solo cuestión de que los ciudadanos estén
habilitados formalmente a ejercer, peticionar, demandar por sus
derechos, es necesario una conciencia clara de que las instituciones
y el orden democrático garantiza respuesta (cualquiera sea), a sus
reclamos, a su bronca, a su propuesta.
La desciudadanización entonces, es una cuestión no solo ligada a
descreimiento en las instituciones de la democracia, es, también
una cuestión ligada a las posibilidades de igualdad social
cultural, y económica de los individuos para ejercer sus derechos.
Seres más pobres, desocupados, analfabetos, tienen obviamente,
menos posibilidades reales de peticionar, reclamar, proponer, de
sentirse y ejercer una ciudadanía plena.
Podemos hablar entonces de una institucionalización del " no
derecho ". Evidentemente es un proceso que aparece como real y
empíricamente visible. ¿ Significa que el no derecho es una
evidencia para el sujeto ? Evidencia , en cuento forma de
institucionalizar hechos, situaciones, valores.
Sería fuerte y contundente responder que es así, porque además
podemos observar en la contracara de ésta situación, sujetos que
han institucionalizado el ejercicio sistemático de la violación
del derecho de otros.
La historia de nuestro país en éste sentido plantea fuertes
debates en torno al proceso de l